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Atril: El cochinero del Poder Judicial

A partir del primer minuto de ayer Nadia Luz María Lara Chávez quedó desconocida como presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ). Además, si se ostenta como tal será denunciada por el delito de usurpación de funciones. Así de plano. La historia viene de hace dos años e hizo crisis el miércoles de la semana pasada. El 17 de mayo de 2012 la sesión del pleno elige a Lara Chávez como presidenta del TSJ para el período que terminaría a las 24 horas de este 17 de mayo de 2014. Por forma, previo a la culminación de este lapso se realiza una sesión de pleno, pública y solemne, en la cual de manera secreta es electo un nuevo representante o, de acuerdo al  artículo 89 de la Constitución Política del Estado de Morelos, es reelecto por dos años más. En este caso Nadia Luz, que rompe la forma y convoca al pleno de las 8.00 horas del miércoles. Sin embargo, no hay quórum y para que vote por su ratificación Nadia Luz asegura a la magistrada Virginia Popoca Ocampo que en la sesión del mismo día el Congreso aprobará el bono de retiro anticipado, pero ésta condiciona su voto hasta que el dicho bono no sea una realidad, lo cual no sucede. Pasan las horas, angustiantes para Nadia que no ha podido operar su ratificación, aventados en los escritorios de los magistrados los papeles de una nueva convocatoria para las seis de la tarde y habilitada como magistrada de número Guillermina Serafín. Ahora Nadia tendría otro voto, pero ni así hay quórum, previsto un mínimo de once por el artículo 27 de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado para que sean válidos los acuerdos y las deliberaciones que se tomen en el pleno. Indignados, decididos a no dejar pasar la ilegalidad, siete magistrados numerarios con derecho a voto y dos supernumerarios con derecho a voz no han asistido al pleno: María del Carmen Verónica Cuevas López, Bertha Leticia Rendón Montealegre, Miguel Ángel Falcón Vega, Andrés Hipólito Prieto, Carlos Iván Arenas Ángeles, Manuel Díaz Carbajal, Juan Emilio Elizalde Figueroa, María Leticia Taboada y Norberto Calderón Ocampo. Sustentan su posición de rechazo a la maniobra de Nadia  en artículos específicos de la Constitución de Morelos y la Ley Orgánica del Poder Judicial y en el hecho de que, habiendo  presidente (a)  en funciones, lo correcto sería elegir o reelegir a quien represente al TSJ para el periodo que comprende del 18 de mayo de 2014 al 17 de mayo del 2016. Pero según Nadia esto sucedió... en el pleno sin quórum que hizo ilegal su ratificación pues no hubo la presencia de las dos terceras partes de los magistrados. Rendido dos días después el informe de Nadia, no contó con la asistencia del gobernador Grado Ramírez. Su presencia habría avalado lo que la mayoría de magistrados considera una aberración jurídica, amanecida ella este lunes como titular desconocida del TSJ, una presidenta usurpadora en medio de una crisis inédita del Poder Judicial dividido, maniatados por la soga de la ley los incondicionales de la presidenta usurpadora Valentín González García, Ángel Garduño González, Ezequiel Honorato Valdez, Rocío Bahena Ortiz, Rubén Jasso Díaz, Elda Flores León, María Idalia Franco, Nadia Luz Lara Chávez y Guillermina Jiménez. Y para colmo, la farsa de las sustituciones de las magistraturas de Virginia Popoca González y Ezequiel Honorato Valdés que, repartidas entre el PRI y el PRD, los aspirantes sin “línea” sospechan ya han sido adjudicadas a Carmen Aquino Celis y Belén Castillo Benítez… ME LEEN MAÑANA.