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Atril Dominical: –Nada qué celebrar...

En materia de “celebraciones” por la libertad de expresión hay de chile, dulce y manteca; pero en la práctica no hay mejor festividad que ejercer la autodeterminación de informar y opinar día tras día. Cierto es también que a toda voluntad corresponde el riesgo de caer en abusos de la mentada “libertad de expresión”, ir a dos extremos: primero, el libertinaje, y segundo, la subutilización de esa supuesta autonomía expresiva. Sin pretender pontificar ni ser “más papistas que el Papa” y ni mucho menos darnos baños de pureza (sendos fenómenos del vedetismo que tanto abunda en este medio), debido a que ayer se registró la fecha más “popular” aceptada en México para recordar a la emancipación de publicar en los medios de comunicación, este espacio dominical lo vamos a dedicar a un repaso a las diferentes fechas en las cuales, alrededor del mundo, se enaltece a la susodicha independencia informativa. A esta conmemoración le sucede lo mismo que a la del 10 de Mayo: le hacemos fiesta un día y los restantes 364 cómo la maltratamos. Aunque a toda regla corresponde su excepción, de modo que también hay excelentes hijos e hijas e igual en materia informativa, hay quienes, sin duda, honran el oficio y otros… hacemos lo que podemos, aceptadas humildemente nuestras limitaciones. El hecho irrebatible es que en México informar bien y verazmente es peligroso. Las cifras que se dan más adelante, no mienten.

7 DE JUNIO
En México se conocen a nivel nacional oficialmente dos fechas conmemorativas, aunque por razones diversas: el 3 de mayo establecido por la ONU y el 7 de junio,  festejo surgido 1951 en la “azarosa” historia de la relación de la prensa y el poder en México. Algunos periodistas conmemoran el 30 de mayo, fecha en la que fue asesinado en México el periodista Manuel Buendía en la Ciudad de México, en 1984.
Durante el gobierno del presidente Miguel Alemán Valdés fue que se estableció el 7 de junio de 1951 como el Día de la Libertad de Expresión. Se hizo costumbre y luego tradición que ese día se organizara una comida para que departieran amigablemente y por un día olvidaran mutuos agravios y diferencias editores, el presidente en turno y luego en cada estado con el gobernador. Pero yéndonos un poquito atrás, en México este día se remonta a los tiempos de Benito Juárez, quien legisló para que los mexicanos se expresen libremente, plasmado este derecho  en las Leyes de Reforma y posteriormente en la Constitución.  Después este derecho fue reprimido durante la época del porfiriato, cuando don Porfirio agarró como si fuera deporte cerrar imprentas y enviar a la” tinajas” de San Juan de Ulúa, Veracruz, a los periodistas rebeldes y tercos que se obstinaban en informar y describir la existencia de los mexicanos tras bambalinas de la escenografía de la “paz y orden” del régimen. Aun cuando se restringía este derecho, muchos periodistas desde su trinchera lucharon por manifestar sus opiniones, tal es el caso de la tulancinguense María Luisa Ross Landa, quien fue la primera reportera mexicana que se hizo periodista justamente en el período revolucionario.
De regreso a la época contemporánea, en 1976 el presidente Luis Echeverría añadió a esta celebración la entrega en este día del Premio Nacional de Periodismo a los más destacados trabajadores  y editores de la prensa escrita y electrónica, por sus trabajos desarrollados durante el año anterior en los diversos géneros periodísticos.

EL DÍA DE LA CRUZ
La Unesco declaró que el 3 de mayo es una fecha para recordar que los gobiernos de los países respeten sus compromisos con la libertad de palabra, de información y de expresión, aboliendo cualquiera de las medidas que restringen estas libertades. Por lo tanto, en 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas, a iniciativa de los países miembros de la Unesco, proclamó el 3 de mayo como Día Mundial de la Libertad de Prensa con la idea de “fomentar la libertad de prensa en el mundo al reconocer que una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática”. La fecha recuerda la instauración de la Declaración de Windhoek, ciudad de la república de Namibia, África, sobre la libertad de ejercicio del periodismo en consistencia con el artículo 19 del Declaración Universal de los Derechos Humanos, del establecimiento, del mantenimiento y de fomentar una prensa libre independiente, pluralista como elemento esencial para el desarrollo y el mantenimiento de la democracia en una nación y el desarrollo económico. La Unesco convoca cada 3 de mayo a todos los países miembros y a sus sociedades a reflexionar sobre la libertad de prensa y los diversos tópicos que atañen a los temas del periodismo, la información y la comunicación. El “pero” es que en México tenemos el prurito de que el 3 de Mayo, fecha de la Santa Cruz, es el día de los trabajadores de la construcción y como que no les “cuadra” a los tecleadores celebrarse el mismo día que los alarifes, lo cual no tiene nada de denigrante.
 
8 DE SEPTIEMBRE
Esta fecha se conmemora en los países del ex bloque comunista y los satélites de la antigua URSS. Sin ir más lejos, en la isla de Cuba el régimen de Fidel Castro, a través del Colegio de Periodistas de Cuba “José Martí”, enaltece el recuerdo de los periodistas de ideología socialista emblematizados por Julius Fucik, nacido en Praga el 23 de febrero de 1903 y muerto en Berlín, el 8 de septiembre de 1943. Julius  fue un periodista y escritor checoslovaco, miembro del Partido Comunista de Checoslovaquia, detenido por la Gestapo y más tarde ejecutado. Nació en el seno de una familia obrera y estudió filosofía en la Universidad de Pilsen. En 1921 ingresó en el Partido Comunista y por esas mismas fechas se inició como crítico literario y teatral. Luego fue redactor de las publicaciones comunistas “Rude Pravo” y “Tvorba”, en las que insertó reportajes sobre temas sociales y culturales.
A comienzos de los años treinta realizó varios viajes a la Unión Soviética. Fruto de esos viajes es su obra documental “En la tierra donde el mañana ya es ayer”. Cuando el ejército hitleriano ocupó Checoslovaquia continuó publicando con seudónimo, recuperando las figuras clave de la cultura progresista checoslovaca.
En febrero de 1941 pasó Julius Fucik a ser miembro del Comité Central del Partido Comunista en la clandestinidad, encargándose de las publicaciones ilegales. En abril de 1942 fue detenido por la Gestapo, trasladado a Berlín en el verano del año siguiente y ejecutado poco después.
Su trabajo “Reportaje al pie de la horca” fue sacado hoja por hoja de la cárcel y publicado en 1945, adquiriendo resonancia internacional. Ha sido traducido a ochenta idiomas. Se puede afirmar que este reportaje es el antecesor de aquel reportaje novelado del norteamericano Truman Capote, “A sangre fría”, con el que se estrena en Estados Unidos el llamado “nuevo periodismo” que, como se puede ver, se inició en el lado soviético pero sin el glamour y los desplantes histriónicos del escritor hollywoodesco.

30 DE MAYO
Cada año desde hace 30 agrupaciones de periodistas se reúnen en el monumento a Francisco Zarco del Paseo de la Reforma de la Ciudad de México, para recordar el asesinato del creador de la columna “Red Privada”, Manuel Buendía Téllez Girón. En algunas ciudades del país se hace lo mismo y Cuernavaca no ha sido la excepción, aunque sin continuidad el recordatorio.
Los casos de Julius Fucik y Manuel Buendía nos remiten a las muertes por causa de revelar asuntos incómodos al poder. Según las organizaciones defensoras de la libertad de expresión Artículo 19 y Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), en poco más de tres años de 2010 a la fecha en México han sido asesinados 31 periodistas, 92% hombres y 8% mujeres.
Por lo demás, no se trata de ponerse a favor o en contra de tal o cual fecha, ni cómo se “celebra” la susodicha prerrogativa constitucional ni de juzgar o criticar modus vivendis. Cada quien se gana “la chuleta” a su real y soberano entender y hacer; simplemente, es oportunidad de hacer un repaso de las fechas y las razones de enfiestarse o lamentar que en México a muchos tecleadores y tecleadoras  les ha costado la vida ejercer el derecho de informar verazmente. Los tiempos han cambiado, y más que “celebrar”  y adornarse con el pretexto de la “libertad de expresión” es necesario ser, al menos, autocríticos y sensibles. Ahí queda para la auto reflexión y la autocrítica  la forma en que unos y otros usamos o abusamos del oficio de informar y expresarse.
Elaborados por el Comité para la Protección de Periodistas que incluyen 73 casos de trabajadores de medios mexicanos asesinados entre 1992 y 2013, los resultados globales señalan que en 73% de los asesinatos estuvieron involucrados grupos criminales, en 8% militares, en 4% oficiales gubernamentales, en 8% “residentes locales” y en 8% la filiación del atacante se desconoce.
Por su parte, los registros de Artículo 19 –que abarcan de 2000 a 2013– documentan 75 casos de periodistas asesinados y, a diferencia del CPJ, incluyen dos casos de personas que habían abandonado la labor periodística poco antes de que les quitaran la vida. Según la agrupación Artículo 19, alrededor de 40% de las víctimas que incluye su registro ocupaban cargos de reporteros, 17% cargos de dirección, 16% eran fotorreporteros, 12% eran locutores, 8% columnistas y 7% jefes de redacción.
De los 31 periodistas asesinados desde 2010 diez fueron atacados en Veracruz, lo que convierte a este estado en el más peligroso del país para desarrollar labores informativas. Junto a estas escalofriantes cifras existe el hecho de que el 90 por ciento de las muertes violentas de periodistas, debidas a razones puramente de  trabajo, siguen sin resolver y sus autores materiales e intelectuales, en la impunidad. Con estos números, ¿hay algo que celebrar?.. ME LEEN MAÑANA.