Diario de Morelos
Copa Morelos 2016

Atril Dominical: –Ilustres difuntos dispersos...

Adelantando vísperas a los Días de Muertos, salta un tema que en la práctica debería ser considerado por algún estadista visionario de la administración estatal o de la capital morelense… si es que los hay de ese tamaño para ostentarse como tales. Evocando a la fiesta de los Fieles Difuntos, aprovechemos para recordar que Morelos no tiene una rotonda o monumento similar que recuerde y enaltezca la vida y obra de los morelenses que han aportado esfuerzo y trabajo en beneficio de la Patria chica. Los muertos ilustres de Morelos están dispersos aquí y allá, muchos en el viejo panteón de La Leona, otros más en el Cementerio de La Paz y algunos en criptas o urnas en panteones o mausoleos de otras ciudades o estados. El caso es que aquí no existe un sitio y monumento, por sencillo que fuera, que honre la memoria de hombres y mujeres morelenses que merecen ser recordados por el ejemplo de lucha y pasión que desplegaron por la entidad morelense, muchos de ellos, incluso, sin haber nacido en esta parte de México. En el ámbito político hay que recordar que Morelos como entidad se formó a partir de lo que era el Tercer Distrito Militar del Estado de México, y que en 1879 el presidente Benito Juárez decretó la creación de lo que hoy es nuestro estado, por lo que varios de sus gobernadores han sido mexiquenses o del Distrito Federal, iniciada esa lista por el general Francisco Leyva, el primer gobernador constitucional del Estado Libre y Soberano de Morelos.
Viene a la memoria uno o el mejor gobernador que ha tenido nuestra entidad, Emilio Riva Palacio Morales, perteneciente al linaje de los políticos, militares y escritores, originarios del Estado de México que durante dos siglos –desde la Independencia, la Reforma,  el porfiriato y la Revolución Mexicana– han intervenido en la vida de México. Morelos tuvo ya dos gobernadores de esa estirpe, don Antonio Riva Palacio López y el ya mencionado don Emilio, ramas del mismo árbol que se remonta al siglo XVIII. Los detalles de tal historia se pueden encontrar en el ensayo “Los Riva Palacio: su presencia en dos siglos en la política mexicana”, del investigador Rodolfo Téllez Cuevas, quien apunta: “Las cuatro generaciones anteriores han tenido sus épocas de florecimiento, cuyo destino está asociado —de cierta forma— a políticos relevantes. En la quinta generación hay una tendencia que descolló en otras áreas. El periodista Raymundo Riva Palacio Neri es uno de los analistas políticos más serios en la actualidad y su hermano, el abogado Adolfo Riva Palacio Neri, además de ser escritor jurídico, es magistrado presidente del Tribunal Electoral del Distrito Federal. Ambos son hijos del ex gobernador (de Morelos) Emilio Riva Palacio…”. El texto de Téllez Cruces desmenuza los antecedentes de nacencia de los dos gobernadores morelenses Emilio y Antonio: “En México, la participación en el servicio público a lo largo de 200 años ha contado con la presencia de una familia liberal: los Riva Palacio, siendo la única dinastía que ha aportado varias generaciones de funcionarios públicos. En cada hecho importante, directamente o no, ha habido un Riva Palacio vinculado o involucrado. Analizamos la participación de los más destacados en la política y la administración pública, durante los tres movimientos determinantes para el país: la Independencia, la Reforma y la Revolución”.  Agrega el autor que gran parte de la política y la administración pública de México, de los estados de México y Morelos, no puede visualizarse en su histórica formación sin la intervención política de algún miembro de la familia Riva Palacio durante los 200 años de vida  independiente y en los tres movimientos determinantes para el país ya mencionados. Cada una de las cuatro generaciones se caracteriza por más de un miembro destacado: la primera, Mariano y Vicente Riva Palacio; la segunda, los hermanos Carlos, Agustín y Manuel Riva Palacio; la tercera con los deudos Fernando, Rafael y Emilio Riva Palacio; en la cuarta los descendientes de la segunda y tercera, resaltando Antonio (gobernador de Morelos de 1988 a 1994), Enrique Riva Palacio (legislador, secretario en el gobierno mexiquense y actualmente rector universitario) y una quinta generación integrada por Riva Palacios ya citados.
Don Emilio es uno de los hombres que deberían ocupar la por ahora hipotética Rotonda de Morelenses Ilustres. Recordado al igual que Lauro Ortega Martínez como un buen gobernador, si no es que el mejor, concluyó el Palacio de Gobierno (hoy “Casa del Pueblo”) que inició su antecesor Rodolfo López de Nava. (Persiste  la anécdota de que en 1964 el casi gobernador saliente López cortó el listón inaugural del edificio “faltándole algunos detalles” cuando la edificación apenas llegaba al primer piso en obra negra). Emilio Riva Palacio obtuvo el campus Chamilpa para la UAEM del presidente Adolfo López Mateos y terminó el mercado de Cuernavaca que lleva el nombre del propio político mexiquense. Concibió  y materializó la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (CIVAC), una de las primeras zonas fabriles en México que combinó viviendas para los trabajadores y centros de trabajo, donde propició la instalación de la armadora de autos Nissan, la primera planta nipona instalada fuera de Japón. Pero pese a su gestión visionaria y obras de trascendencia, sus restos descansan en una modesta cripta en el panteón de la Paz, en Chipitlán, y no en una rotonda de hombres seres ilustres que lo subraye como el gran gobernador de Morelos de 1964-1970.

TAMBIÉN JARAMILLO
Apoyado por Lázaro Cárdenas del Río, Rubén Jaramillo fundó el ingenio de Zacatepec  y el Banco Ejidal, los cuales presidió en 1938. Fue cofundador de la Unión de Productores de Caña de México, y entre 1943 y 1944 se levanta en armas, comenzando el movimiento jaramillista a favor de una mejor paga para los ejidatarios productores de caña y en contra de la imposición política violenta y arbitraria. Acepta la amnistía de Manuel Ávila Camacho, regresa a su vida cotidiana y en 1945 funda el Partido Agrario Obrero Morelense, siendo candidato a gobernador de Morelos en 1945 y 1952 con el respaldo de la Federación de Partidos del Pueblo Mexicano. Jaramillo se alzó nuevamente en armas en 1957 con el Plan de Cerro Prieto, en el que reivindicaba una nueva repartición de tierras, la expropiación de la industria básica, el desarrollo de la industria pesada y la expropiación de las fábricas. Perseguido, se ve obligado a mantener una resistencia armada en las montañas de Morelos con el apoyo del Partido Comunista Mexicano.
De regreso al tema de la Rotonda que nadie ha construido en Morelos, mencionemos algunos lugares en donde sí existen estos monumentos a próceres locales:

ACAPULCO
Fue edificado en 2004, durante el gobierno de René Juárez Cisneros. Se construyó en la playa Tlacopanocha que se ubica dentro de la bahía y cerca de la plaza Juan Álvarez, después del muelle fiscal, rumbo a Caleta. Es una plataforma con figura circular y vista espectacular al mar. Sobre ella se encuentran ocho monolitos de cantera rosa colocados en simetría al redondel, cada uno con una placa al frente que ostenta el nombre y, en algunos casos, la fecha de nacimiento y muerte del personaje. Asimismo, una placa alusiva con el lema “Siempre por Guerrero”.
 
GUADALAJARA
La Rotonda de los Jaliscienses Ilustres es uno de los muchos  monumentos de la Perla Tapatía, ubicado en  las avenidas Fray Antonio Alcalde, Miguel Hidalgo y las calles Liceo e Independencia  y  a un costado de la Catedral de Guadalajara. El monumento fue construido en 1952  por el arquitecto Vicente Mendiola. Consta de diecisiete columnas estriadas sin base ni capital que sostienen un anillo de cantera que tiene grabado en uno de sus lados la leyenda “Jalisco a sus hijos esclarecidos”.

OAXACA
Es un monumento a los Hombres Ilustres de Oaxaca. Al menos hasta 2010 se encontraba totalmente abandonado, recibió algo de atención en la administración de José Murat, pero hoy ni quien se acuerde de él. Está en los límites de municipios de San Raymundo Jalpan y Santa Cruz Xoxocotlán, consta de seis columnas levantadas en recuerdo de seis oaxaqueños ilustres… pero a los encargados de la obra se les olvidó poner las placas con los nombres de los personajes y, hasta donde sabemos, a la fecha hay unos grafitis “monumentales”.

CIUDAD DE MÉXICO
En la Rotonda de los hombres y mujeres ilustres de México, que se encuentra en el Panteón Civil de Dolores en el Distrito Federal, yacen los restos de 105 hombres y 6 mujeres que por su destacado paso por la vida pusieron en alto el nombre de México, ya sea por su valentía en el ámbito militar o el legado científico, civil y cultural en diferentes épocas de la historia del país. Este recinto fue creado en 1872 por iniciativa del presidente Sebastián Lerdo de Tejada.
 
ZACATECAS
El uno de junio de 2011, en ocasión del  90 aniversario de la poesía “Suave Patria” y la muerte de su autor, el poeta nativo del municipio de Jerez, Ramón López Velarde, los tres poderes del gobierno zacatecano participaron en un homenaje póstumo en la Rotonda de los Hombres Ilustres, donde se encuentran sus restos. Ubicada en el celebérrimo y distintivo cerro de La Bufa, la Rotonda de los Zacatecanos guarda los restos de personajes notables que ha parido la entidad platera.

ROTONDA MORELENSE
Morelos no ha dado un Presidente de la República, quizá porque hasta finales del siglo pasado mantuvo una dependencia política de la capital del país y del Edo-Mex. Existen, sin embargo, féminas y varones nativos o no del solar zapatista cuya obra merecen ser conocidos y recordados por las generaciones actuales con una Rotonda de Morelenses Ilustres. Pues sí, pero hasta cuándo… ME LEEN MAÑANA.