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Atril dominical – Reprobados en confianza...

En materia de encuestas hay que aplicar la sabiduría popular: “tomar las cosas como de quien vienen…”, o aquella otra de “desconfía y acertarás”. El hecho es que los resultados causan escozor a quienes salen raspados con los sondeos de opinión. Dirán los encuestadores que “todo radica en la metodología”, pero bien sabemos que hay de encuestas a encuestas, elaboradas muchas de ellas como trajes a la medida y al gusto del cliente.
El tema se impone por  la especie de referéndum en que pareció convertirse la consulta hecha el pasado jueves en el World Trade Center. También ahí hubo encuesta, vistas las conclusiones de la misma con lupa y detenimiento por las circunstancias “metodológicas” en que a querer o no el organizador, es decir, el gobierno realizó su jornada para preguntarle a la gente: “¿qué opinas de mí?”. Más todavía: no es tema menor que el gobernador Graco Ramírez le haya puesto el cascabel al gato –los partidos políticos, pues– al anunciar el envío de la iniciativa para que la ley electoral de Morelos contemple la posibilidad de los candidatos independientes. Todo un trapo que dará mucho jabón en el lavadero.
Pero antes de entrar a algunas cifras de aquel ejercicio del “dime qué no te gusta para cambiarlo” en que se enfrascó la administración estatal, veamos algunos casos recientes y otros no tanto de resultados de encuestas que han causado más que polémica.

DESCONFIANZA NACIONAL
Ya mero ni en la selección futbolera creemos. Según el Instituto Nacional Electoral y El Colegio de México, en general la confianza en las instituciones no supera la mitad de los encuestados, a excepción del Ejército, que cuenta con 62 por ciento. A lo largo de los últimos tres años los mexicanos hemos venido perdiendo la confianza en las instituciones, de manera tal que consideramos que se puede confiar cada vez menos en los medios de comunicación, los maestros, el Ejército y las iglesias. En términos generales todos tuvieron una caída en el índice de confianza de por lo menos 15 puntos porcentuales, de 2010 a la fecha. De acuerdo con los resultados del Informe País, por las instituciones mencionadas se tiene una pobre solidez de las instituciones y en la ciudadanía.
Según el estudio, en general la confianza en las instituciones no supera la mitad de los encuestados, a excepción del Ejército que cuenta con 62 por ciento, los maestros 56y las iglesias con el 55 por ciento de aceptación. La desconfianza en las organizaciones e instituciones se ha acentuado desde la última medición que se efectuó en 2010.
Las comparaciones arrojan que dos años la confianza en el Ejército era de 72 por ciento, mientras que los medios de comunicación (ojo) tenían una confianza del 61 por ciento. Hoy, en estos últimos apenas el 32 por ciento de la población confía “mucho o algo en ellos”.
Tremendo bajón: En 2010, la confianza en el gobierno federal fue de 59 por ciento y actualmente se sitúa en 36 por ciento. En el caso de la policía la confianza alcanzó los 22 puntos, mientras hace tres años antes la aceptación para ella fue de 36 por ciento.
Por último, los partidos políticos tuvieron una aceptación de 19 por ciento, lo que significa una caída de 16 puntos con respecto a la medición de 2010. No por nada, la iniciativa que enviará el titular del Ejecutivo estatal a los diputados para dar chance en las elecciones a los candidatos independientes. Los números hablan.
El estudio también advierte que parte de la desconfianza debilita las instituciones y viceversa, por lo que el respeto a la legalidad es bajo debido a la falta de confiabilidad en las instituciones. Es así que 66 por ciento de las personas en México cree que las leyes en el país se respetan poco o nada. Derivado de ello, 63 por ciento de la población que fue víctima de un delito decidió no hacer nada al respecto por considerar que no tenía ninguna utilidad. Y una última perla: siete de cada diez ciudadanos considera que no se puede confiar en la mayoría de las personas. ¿Confía usted en sus vecinos?
Aquí es interesante incluir las declaraciones de Lorenzo Córdova, presidente del INE, quien aseguró que “el tema resulta preocupante debido a que la confianza en las instituciones son los cimientos de un estado de derecho eficaz. Necesitamos elevar la confianza de la sociedad en sus instituciones y erradicar la percepción que tiene (el) 66 por ciento de los mexicanos en el sentido de que las leyes se respetan poco o nada, y lo digo claramente: la tarea que tenemos me parece que es titánica (…) La confianza no sólo se ha debilitado en las instituciones que brindan un servicio a la ciudadanía, sino también en aquellas que la representan”.
Redondeemos las cifras: las organizaciones no gubernamentales tienen un nivel de confianza ciudadana del 34 por ciento, las que tratan las adicciones cuentan con la aprobación de poco menos de 33 por ciento, las organizaciones vecinales tienen 32 por ciento de la confianza de los mexicanos y la confianza en los empresarios alcanza sólo 27 por ciento. En otras palabras, instituciones reprobadas por los mexicanos.

GOBIERNO DESPLOMADO
El presidente Enrique Peña Nieto mantiene su aprobación (¿o reprobación?) abajo del 50%, aunque logra incrementar un punto respecto al quinto trimestre que ha sido el más bajo hasta el momento. Tanto en mayo de 2013 como de 2014, la reforma educativa es para los ciudadanos lo más importante que ha hecho Peña Nieto, en tanto que el “combate a la seguridad”  pasa del quinto al segundo lugar de menciones en un año. Un respirito en credibilidad.
El incremento del prestigio internacional es el área mejor evaluada y el control de la inflación es la peor, o sea, que a los mexicanos se les sigue pegando en donde más duele: el bolsillo y el monedero. Solamente un tercio de los ciudadanos considera que el país va por el rumbo correcto, un porcentaje similar al de los últimos dos trimestres.
En un año todos los niveles de gobierno muestran desplomes en su evaluación, los gobernadores bajan 10 puntos, el presidente desciende 8 y los presidentes municipales 5, manteniéndose como los peor evaluados.
Tanto la economía como la política y la seguridad son consideradas por aproximadamente 7 de cada 10 mexicanos en una mala situación. De ellas la peor es la economía y la mejor la seguridad. Al agrupar los problemas en “económicos” o “seguridad” vemos cómo la preocupación por las cuestiones económicas tiene su segundo incremento anual.
Casi la mitad de los ciudadanos (47%) dice haber utilizado internet en los últimos tres meses, lo que representa una tendencia creciente y no está lejano el momento en que rebase el 50%. Estos tampoco son datos menores: en el caso de facebook, de 2010 a 2014 ha pasado de 15% a 41% el porcentaje que dice haberlo utilizado en los tres meses previos.

SOBORNO/CORRUPCIÓN
Asunto delicado son los mexicanos que se sientes engañados y burlados. Los fraudes electorales no pasan y se van, se quedan en el imaginario colectivo y no hay factura que no sea cobrada. También los engaños relacionados con corrupción, sobornos y plagios.
En esta materia encontramos que la doceava encuesta global de fraude analiza los riesgos de fraude, corrupción y soborno, así como los desafíos que enfrentan las empresas, particularmente cuando éstas se expanden en mercados de rápido crecimiento. Ahí van los porcentajes:
El 44% de los encuestados mexicanos considera que han aumentado las prácticas de soborno/corrupción debido a la crisis económica. El 60% de las personas encuestadas en México informa que las prácticas de soborno/corrupción ocurren de manera común en sus empresas, porcentaje que es ligeramente menor que los encuestados en Latinoamérica (68%) pero significativamente mayor que nuestros encuestados de Norteamérica (14%).
El 38% de los encuestados mexicanos considera que el soborno es una práctica común utilizada para obtener contratos, porcentaje mayor que los encuestados en Latinoamérica (21%) y significativamente mayor que los encuestados de Norteamérica (5%). El 44% de los mexicanos consultados considera que han aumentado las prácticas de soborno/corrupción debido a la crisis económica, porcentaje significativamente mayor que sus contrapartes tanto en Latinoamérica (25%) y Norteamérica (9%).
El 32% de los encuestados mexicanos está totalmente de acuerdo en que la inversión planeada por sus compañías en nuevos mercados las expondrá a nuevos riesgos. Dicha percepción excede la de sus contrapartes en Latinoamérica y Norteamérica, con 20% y 24%, respectivamente.

LA ENCUESTA DEL WTC
Según cifras oficiales, el pasado jueves llegaron por su propio pie cuatro mil 58 participantes al World Trade Center, entre ciudadanos, empresarios, académicos, amas de casa, religiosos, estudiantes y representantes de la sociedad civil, quienes plantearon cerca de diez mil propuestas. Siguiendo las cifras de los organizadores, resulta que el 71 por ciento de los participantes “confía en que los acuerdos van a ayudar a crear nuevas políticas públicas para el bien de todos los morelenses”.
El hecho intrínseco es que los políticos y gobernantes que no se suban al carro de la inconformidad y la desconfianza de los mexicanos y, específicamente, de los morelenses, serán o más bien ya están rebasados. La reacción de la iniciativa para la posibilidad de candidatos sin partido debe ser apenas uno  de los muchos cambios por realizar. De lo contrario, andando el tiempo los partidos y gobiernos se quedarán “chiflando en la loma”.
Sin entrar en interpretaciones adelantadas ni ver “cómo” se armó lo que podemos llamar “la encuesta del WTC”, sí podemos confluir en dos puntos de harto interés: uno, en Morelos la autoridad ya se dio cuenta que la eficacia de los partidos pasó a la historia, y dos, las cifras del desinterés y la incredulidad de la gente en los partidos no mienten y hasta se podría decir que son  conservadoras. Más vale aceptar lo mal hecho, corregirlo y someterse al escrutinio público. De ahí al referéndum no hay mucha distancia... ME LEEN MAÑANA