Me refiero en especial a la destrucción de un laurel de la India que se encuentra en el Jardín Morelos, frente al banco Scotianbank del edificio Las Plazas, en el Centro de la ciudad.
El mencionado árbol tiene cuatro años de haber sido plantado por la administración del entonces presidente Jesús Giles, quien, al explicarnos que no había dinero para ese árbol, la Asociación de Comerciantes se abocó a pagarlo, con la promesa de que Parques y Jardines del Ayuntamiento se comprometía a su cuidado; así como del resto de los árboles de dicha plaza.
En los lugares donde se talaron los frondosos árboles que existían en la Plaza de Armas desde hace más de cincuenta años, se decidió sembrar en su lugar unos ficus, que, si se les hubiese dado el cuidado adecuado, se hubiesen desarrollado adecuadamente, ya que, al igual que se respeta a un miembro más de la familia urbana, el jefe de la casa que aporta para el sustento de la familia y así, los árboles nos entregan el oxígeno durante el día, y absorben la contaminación durante la noche; además de ser refugio de la fauna citadina.
El encargado de Parques y Jardines del Ayuntamiento no tiene la menor idea de cómo tratar a los árboles, porque, con la falsa creencia de que son parte de la decoración de la ciudad, juega con ellos haciendo de su follaje cortes caprichosos en forma de pelota, cuadrados o formas de animales, faltándole el respeto al árbol y a toda la población. El colmo de la ignorancia es querer tratar al laurel como si fuera un ficus, cortándole la copa, pero lo que se logra es que se seque, y se muera.
Se sabe que los responsables del cuidado y forestación de los jardines son el presidente municipal y sus subalternos: la Dirección de Parques y Jardines, así como la Dirección de Ecología, a cuyo personal se le debería obligar a tomar clases sobre tratamiento de árboles y arbustos. La organización “Defensores de los Árboles”, que dirige la señora Flora Guerrero, tiene los contactos de los especialistas en podas y cuidado de todo tipo de plantas, y, por supuesto, en el trato que se les debe dar a los árboles. Ella los puede contactar con esta gente, para que el personal reciba los conocimientos adecuados.
Los ciudadanos preocupados por estos menesteres le pedimos al presidente municipal que ordene retirar el mencionado laurel, y en su lugar se coloque un árbol nuevo del mismo tipo, para que la armonía de los parques y los jardines regrese a la normalidad.
rafaelbenabib@hotmail.com
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