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Amaranto

Planta herbácea  anual de flores coloreadas que producen unas semillitas comestibles. En las investigaciones de  los científicos de la Agencia Espacial Norteamericana,  NASA  en su  acrónimo inglés, que se  conducen  para enviar una astro nave tripulada al planeta Marte,   distante  a   158 millones de kilómetros de  la Tierra, nada más, se han enfrentado al problema de los   alimentos  que deben consumir  los tripulantes  durante el tiempo que dure la travesía;   no deben dejar residuos desechables (vulgo caca). El amaranto contiene 95% de  proteínas digestibles y  ha sido uno de  los productos más  experimentados a la fecha, por la NASA.   Al amaranto lo cultivan  campesinos del municipio de Temoac, ese en cuya cabecera, en 1978, los  habitantes enojados encerraron a unos agentes  judiciales en  un cuarto del Ayuntamiento y los asfixiaron  haciendo que respiraran humos, quemando  plantas de chile  verde.  En 1979 se separó del municipio de Zacualpan  de Amilpas,  para formar su propio Ayuntamiento.  Además de la cabecera municipal, el amaranto   se cultiva en tierras ejidales y comunales de  Huazulco,  Popotlán y Amilcingo. Es un municipio calificado  en la pobreza patrimonial, de    usos y costumbres   tradicionales   muy solidos.   Los  jovenes cuentan  con un Bachillerato  Tecnológico Agropecuario, relativamente bien equipado.   Pues bien, durante 9 días, del 20 al  jueves 29 de  noviembre próximo pasado,  un grupo de campesinos bajaron de sus localidades   con sus productos de amaranto,  alegrías, mazapanes, paletas;  se instalaron en el corredor del Palacio  de Gobierno (ahora designado “Casa Morelos”)  para ofrecerlos a  los  transeúntes. Los  comerciantes  establecidos en la Plaza Betanzos y de la calle de Guerrero calificaron  a los vendedores de Temoac de  competencia  desleal, acudieron a la gendarmería  municipal para  desalojarlos; caso contrario, lo harían en forma violenta (DDM al servicio de la comunidad del 30/11/2012). Este lamentable último incidente,  amaranto/campesinos, ha reproducido una vez más el ancestral problema de la intermediación  comercial agropecuaria,  claramente  identificable  en el caso del jitomate: 1º.-A pie de parcela,  el coyote  lo compra a $1.50  el kilo; lo corta, coloca en hileras de seis pisos para empacarlos en cajas de 30 kilos.  2º.-Las  traslada en  una rabona de tres toneladas  a un bodeguero  recipiendario que se lo toma a $ 3.00 kilo. 3º.-El cual lo revende a  bodegueros  de Cuernavaca,  Jojutla o Cuautla, quienes   se lo toman  a $ 5.00 kilo.  4º.-A  su vez, lo manda al precio de $6.00 kilo a     comerciantes  de medio mayoreo  de  mercados de colonias. 5º.-Lo entregan a puestecitos a  8.00 kilo, en un volumen de dos o tres cajas/día.  6º.-El precio final del manado es de $10.00 a $ 11.00 el kilo, que paga el ama de casa. El fenómeno de la intermediación ocurrido en el  jitomate, volumen de dos o tres cajas/día.  El precio final del manado es de $10 tone,  otro  se lo toma a % 5.  cuar,  queda multiplicado por seis   veces.  PROPUESTAS   1º.-Podría ser reglamentada   la   figura de “tianguis campesino", plaza por plaza  semanal, en las ciudades morelenses.  2º.-En la plancha, construida mediante el  fideicomiso de Temixco,  los  comerciantes revendedores adquirieron sus lotes específicos,  algo semejante podrían hacer grupos campesinos organizados mercantilmente.   3º.-Los mercados  campesinos  sobre ruedas, de camiones adquiridos mediante créditos refaccionarios concedidos a productores ejidales / comunales organizados en cooperativas.  4º.-Las  mutualidades del manejo de tiendas de autoservicio a precios de mayoreo.  El caso de  los productores de amaranto, restringidos en sus derechos constitucionales de libertad de comercio, merece  ser estudiados a fondo, para aplicar los beneficios a   productores  / consumidores mediante la reducción  al  mínimo  de los costos de recolección, clasificación, empaque, almacenaje, traslado, distribución   y venta a los consumidores finales.   Las mega tiendas  de capital transnacional  han puesto el ejemplo. Vale la pena tomar lo bueno y desechar lo malo. Es cuanto.
 
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