Debiera causar pavor, pero más bien mueve a risa la solemne apelación que el PRD interpuso ayer ante el Tribunal Federal Electoral con el peregrino sueño de que obligue al IFE a solicitar a la Secretaría de Gobernación que imponga la pesadilla de una cadena nacional de radio y televisión para el debate de candidatos a la Presidencia.
El reclamo implica una supina ignorancia de las garantías constitucionales.
Con la representación del Movimiento Progresista, Camerino Márquez pide a los magistrados resolver su absurda petición de manera “urgente”, dado “que la cercanía del evento puede causar agravios irreparables a la parte que representan y al interés público”.
“Evento”, debiera saber, es una eventualidad, un hecho imprevisto, o que puede acaecer, lo cual es inaplicable tanto al partido Morelia-Tigres como al debate político, pues ambos están claramente anunciados y programados.
Y los “agravios”, ¿contra quién?: partidos, candidatos, interesados en el debate o los aficionados al fut…
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