Siguenos en
    Redes Sociales

Año nuevo, a empezar de nuevo

Quiero evitar comenzar el año escribiendo del tufo que sigue saliendo a cada descubrimiento de los malos manejos, fraudes y desfalcos que se vivieron en la pasada administración del municipio de Cuernavaca, porque aquello acabó, finalmente, con la llegada a la alcaldía una persona como Jorge Morales Barud, quien desde las primeras líneas de su discurso de la toma de posesión hizo referencia al caos en que halló todo en esas oficinas y habló de las medidas para acabar con el desorden de la nefasta presidencia municipal que iniciara Manuel Martínez Garrigós y continuara Rogelio Sánchez Gatica… Pero aunque quisiera soslayar esa retahíla de fechorías, resulta imposible porque al paso de los días se siguen apareciendo más y más atropellos a la sociedad, una sociedad que se dio cuenta de lo que ocurría, pero que se rehusaba creer que las autoridades pudieran llegar a tal grado de rapacidad… Por salud mental, sin embargo, será necesario tratar de escaparnos de esa idea que ojalá no se concrete, de que la impunidad seguirá siendo reina y señora y que no habrá castigo —a no ser esa estupidez de que los implicados, como castigo a sus fechorías, no puedan ocupar un cargo en el gobierno durante un equis tiempo, como si eso fuera a lo que le tiraran los truhanes, tras de robarse todo el dinero que quisieron y, sobre todo, cuando previsoramente dejaron el puesto para ocupar una curul y con ello envolverse bajo el manto del fuero— porque sería una ofensa más a la ciudadanía…
En fin, habrá que esperar a que termine el puente y no dejar de tomar en cuenta la lentitud con que arranca la burocracia.
Pese a eso, hubo declaraciones, algunas interesantes de resultar realidades, como por ejemplo las del Gobernador Graco Ramírez respecto de una inversión verdaderamente importante en materia de infraestructura para el estado, “la más grande que se haya realizado en Morelos en los últimos 30 años”, según se dijo, pues para 2013 y 2014 se ejercerán 35 mil 462 millones de pesos en obra pública, generando con ello unos cinco mil empleos… Todo suena muy bien, aunque al detallar los rubros pues se da uno cuenta de que todo ese conjunto ya estaba más que cantado, ya que con esa nada despreciable cantidad de casi 36 mil millones de pesos se contemplan la construcción de la Central de Generación Eléctrica de Ciclo Combinado y el Gasoducto en la comunidad de Huexca, en Yecapixtla, el proyecto del viaducto elevado sobre el Libramiento de la Autopista Cuernavaca, si bien la novedad podría consistir en lo que señaló el gobernador de que “existe el compromiso de parte de la SCT de invitar a empresas morelenses al concurso de licitación para hacerse responsable del viaducto elevado, la ampliación a 4 carriles del tramo de la autopista La Pera-Cuautla, que deberá concluirse este año”. Dentro de ese paquete, se re-anunció la ampliación a cuatro carriles de la carretera Cuautla-Valle de Chalco. Y también el inicio —porque los finales son menos factibles de anunciarse— del proyecto del Sistema Integral de Movilidad y Transporte, cuyo eje uno será el de Universidad-Plan de Ayala-La Joya… Quizá lo realmente interesante de todos estos proyectos que se contemplan realizar entre este nuevo año y el próximo, es que la inversión de 35 mil 462 millones de pesos, no incrementarán la deuda pública del estado, sino que según aclaró el gobernador, “acudirán al apoyo de Banobras”. Cuál sea la diferencia la desconocemos, porque hasta donde nos es dado a entender, Banobras también es un banco —así sea del estado— y por lo mismo no regala nada.  
Lo que también aseguró Graco Ramírez, es que estas obras “se realizan en común acuerdo con las comunidades donde se localizará cada una, y con la característica de sustentabilidad, lo cual vuelve los proyectos más amigables con el medio ambiente”. Cosa que tampoco garantiza que puedan hacerse, porque ya hemos visto cómo actúan los miembros de las comunidades donde se pretenden realizar proyectos de desarrollo. Pero en fin, no hay porqué dudar en tanto no veamos las protestas de quienes pretendan impedir las obras…
Otra de las declaraciones interesantes y de principio de año es la de que no habrá despidos masivos en el gobierno, cosa que estaba inquietando a más de dos. Porque la especie anduvo corriendo en días pasados, además de que es un ciclo que suele repetirse cada sexenio y no precisamente a la llegada de los nuevos mandos, sino al iniciar el primer año de gobierno. Pero tal parece que no habrá despidos, sino que lo que se decidió en pro del adelgazamiento de la burocracia es que cuando se dé alguna baja por retiro voluntario o retiro debido al plazo de edad, o de tiempo transcurrido en el gobierno, entonces “se evaluará” si la vacante resulta indispensable se sustituya y si no es así, no se recontratará a nadie. Dado que “indispensable” no resulta ser nadie, ni siquiera el propio Gobernador, probablemente no se recontrate a nadie. Y con eso quedará resuelto el propósito de adelgazar al estado de tanta burocracia como la hay en Morelos. Y eso, el sindicato de la burocracia lo va a agradecer… No olvidemos que Morelos está entre los estados pequeños con mayor número de burócratas, que seguramente resultan indispensables, contrariamente a eso de que nadie lo es, sino que todos son necesarios… Lo que es verdad es que para ningún gobierno es fácil deshacerse de la burocracia, no es buena medida porque los despidos les restan popularidad y eso los desacredita de entrada… Quizá más adelante, cuando este “gobierno de la nueva visión” cree los espacios para que todo mundo tenga trabajo y pueda hasta darse el lujo de escoger cuál de las ofertas es la mejor, los propios burócratas decidirán abandonar la molicie de las oficinas de gobierno para irse en busca de mejores horizontes. Claro, eso ocurrirá después de la cuantiosa inversión en infraestructura y el empleo de cinco mil morelenses, además del forzoso adelgazamiento de la plantilla estatal. Entonces todos se darán cuenta de que nadie es indispensable, aunque sí algunos son necesarios para que puedan funcionar las oficinas… Hasta el sábado.