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3ª vía campesina

Al finalizar el siglo XX próximo pasado, Anthony Giddenes —destacado economista de la Universidad de Londres Inglaterra— propuso un enlace entre los fundamentos económicos de las derechas conservadoras mercantiles con las izquierdas radicalizantes, autoritarias, denominándola “tercera vía”. El arribo del presidente del Partido Laborista, Sr. Anthony Blair (1996-1999), a la jefatura del gobierno inglés, retomó diversos aspectos de la 3ª vía, entre ellos: 1.- reconcilió antagonismos, 2.- estableció disciplina fiscal y gasto social, 3.- liberó el mercado, 4.- ofreció cierto proteccionismo a las industrias locales. El éxito obtenido mediante esta 3ª vía permitió a Inglaterra lograr un equilibrio ante las fuerzas económicas, dominadas por Alemania y Francia, principalmente dentro de la Unión Europea. En el caso del país, el movimiento armado 1910-1920 generó intensas luchas armadas para devolver las tierras a los campesinos despojados por familias de latifundistas y terratenientes durante el siglo XIX, luchas efectuadas a un costo de dos millones de vidas campesinas. A partir de 1920 empezó la reorganización rural mediante la creación de ejidos y el restablecimiento de comunidades agrarias con fuertes avances en el periodo cardenista (1934-1940), iniciando: 1º.-Un periodo de enorme progreso cualitativo y cuantitativo agropecuario. 2º.-Un ciclo de maduración organizativa, de las dirigencias. 3º.-Adelantos tecnológicos en riegos, semillas mejoradas, fertilizaciones, control de plagas, prevención de enfermedades. 4º.- Precios de garantía, créditos de avío y refaccionarios, seguros, transportes, almacenamientos. Etapa de enorme valor para la emergencia de la clase campesina que mucho contribuyó a la paz y a la tranquilidad social. El proceso se agotó en 1988, con la modificación del Artículo 27 constitucional del funesto salinato, 1º. destructor del ejido como empresa social, 2º. de la reconstitución del neo-latifundismo. No ha sido necesario realizar esfuerzos intelectuales para demostrar las desastrosas condiciones que han mantenido sumido al campo morelense y el país en general: 1º.- Fuertes faltantes de la demanda irreductible de comida, cubiertos mediante costosas importaciones. 2º.- Intenso desempleo rural, aliviado mediante una imparable migración a ciudades y a EU, cada vez más difíciles por las extremas vigilancias fronterizas, leyes anti-inmigrantes y otras medidas persecutorias. 3º.- Erosión y desertificación de suelos, arrastres, deslaves. 4º.- Destrucción de áreas arboladas, perennifolias y caducifolias. 5º.- Contaminación atmosférica y de aguas de lagunas, ríos, barrancas, ésteres y playas. PROPUESTAS: Sería impensable acudir a la creación de sistemas colectivos agropecuarios, a imagen y semejanza de los koljozes soviéticos y/o de las comunas comunistas chinas, contrarias a la libertad rural. Pero tampoco sería deseable seguir dejando a las libres fuerzas del mercado, de la oferta, demanda, precios, locales nacionales y/o internacionales, las operaciones de compra y venta de cosechas, manejadas por coyotes, especuladores, prestamistas, acopiadores y demás fauna explotadora a los campesinos. Valdría la pena retomar los principios del equilibrio izquierdas/derechas aplicando una 3ª vía campesina de la parcela como principio/ mercado como fin, conjuntando participaciones coordinadas: 1º.- De los sectores público, federal, estatal, municipal. 2º.-Del sector de la inversión privada agropecuaria. 3º.- De las organizaciones sociales. 4º.- De las instituciones académicas de la ciencia y de la tecnología, organismos profesionales colegiados. Los enemigos a vencer: dependencia alimentaria, migración, pobreza patrimonial. Los campesinos y el país lo merecen. Es cuanto.

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