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¿Los nuevos vientos?

Como en los tiempos del panismo, el 20 de noviembre pasó por Cuernavaca sin pena ni gloria, para ser cambiado por el lunes más cercano, lo que sigue confundiendo a mis hijos de cuándo es el día de la Revolución, si en la escuela dijeron que era el martes 20, y hasta a algunos de ellos los mandaron a marchar –comentó Mirna, al abrir su correo.
-El 20 de noviembre sí hubo desfile, lo que sucedió es que fue un desfile “light”: pocas escuelas y sólo la banda de guerra de algunos pentatletas, que no dejaron de tocar durante más de dos horas en la Plaza. La Banda de la 24a. Zona no estuvo presente ni se tocó el Himno Nacional, como anteriormente se acostumbraba –aclaró Gabriel, al abrir su carta del banco.
Doña Consuelo dijo que ella estaba desilusionada con el nuevo gobierno, dado que ésta era la primera ceremonia oficial mexicana que le tocaba presidir, a la cual no le había prestado la debida atención, porque así lo hizo Zedillo, al borrar a los Niños Héroes del Libro del Texto Gratuito, devaluar el peso y destruir el ferrocarril. Luego lo siguió Fox, tratando de borrar la historia de los orígenes del México Azteca y comenzar la historia de México con la llegada de los españoles y con la conquista. Intentó nacionalizar el petróleo, el que por medio de argucias, ya casi todo está en manos extranjeras, y no sólo propuso llevar el internet a los indígenas, antes de darles escuela, trabajo en el campo, para que tuvieran con qué alimentarse; además de negarle todo lo esencial a la población.
-No hay que olvidarse de quien termina el primero de diciembre y que nos deja una guerra fratricida, una economía entregada al extranjero, con una nueva Ley Federal del Trabajo, en complicidad con el Congreso de la Unión,  que desprotege a los mexicanos, dejándolos sin defensas ante los grandes capitanes del dinero, con la vana promesa de darles empleos a los nuevos profesionistas a $7.50 la hora, sin derechos laborales, como exige la Constitución, tratando de emular a los Estados Unidos, país del primer mundo, y no del tercero, como el nuestro, que entre otras cosas, tiene un “seguro de desocupación”, hasta que el individuo obtenga otro trabajo –se lamentó el recién recibido Gregorio.
-Este día 20 sólo se vio la bandera mexicana en la Plaza y ni una más en las manos de los niños o en las escuelas, alegando que ya lo habían celebrado el lunes anterior. Me pregunto si con el nuevo gobierno vamos a recuperar nuestra mexicanidad, porque desde Miguel de la Madrid, lo único que se ha hecho es vender las propiedades de la Nación y ocultar nuestro nacionalismo. Vanos a ver si nos regresan las fechas y las fiestas patrias, como el 5 de mayo, donde la familia del Gobernador Graco Ramírez luchó. Acaba de llegar un usuario y comentó que en Cuernavaca se está reuniendo un grupo llamado “Conciencia Ciudadana por México”, cuyo objetivo es recuperar nuestra mexicanidad –indicó el de paquetería.
-¿Y qué va a pasar con el primero de mayo, que es el Día del Trabajo? ¿Nos vamos a olvidar de Cananea, de los mártires de Chicago o de los muertos en los pocitos de carbón y de Pasta de Conchos?, porque ya no se desfila ni se le permite al trabajador expresar libremente sus amarguras, aunque no le hagan caso– preguntó Gabriel.
Mirna intervino diciendo que como última ocurrencia de esta administración, le quieren quitar el nombre de Estados Unidos Mexicanos, el que todos conocemos desde la Constitución de 1917, y llamarlo simplemente México. ¿Borrarle el nombre porque se parece al del vecino país?, en ese caso, también quitarle lo de América al resto del continente, para que ellos queden satisfechos. “Y lo que el destino nos prepara desde unos días más, hasta quién sabe cuándo”.
 
rafaelbenabib@hotmail.com


articulo acertado. GRACIAS DON RAFAEL.