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Ya descansa en paz, al fin, Édgar Tamayo

Miacatlán Morelos.- Édgar Tamayo Arias fue sepultado ayer alrededor de las 18:30 horas en el Panteón de Dolores, en Miacatlán, Morelos.
El morelense fue sentenciado a muerte en 2013 por una corte de Texas, acusado del homicidio del policía Guy P. Gaddis, ocurrido en 1994.
Según el expediente de la fiscalía texana, Édgar asesinó a tiros al agente policiaco que lo detuvo con un compañero de ocasión el 31 de enero de 1994, tras despojar de una cadena de oro y un reloj a un hombre que caminaba por la calle en un suburbio de Houston.
Al ser revisados y esposados, ambos fueron metidos en el asiento trasero de la patrulla. Pese a ello, la fiscalía acusó a Edgar Tamayo de haber asesinado al agente de tres balazos aún esposado y con las manos detrás de la espalda.
Por ello, su defensoría alegó su inocencia bajo los argumentos que arrojaron pruebas científicas que revelaron que no tenía rastros de pólvora en sus manos, y que el arma homicida tampoco tenía sus huellas.
Su ejecución por inyección letal el pasado 22 de enero provocó la indignación de ciudadanos y organizaciones internacionales que no alegaban su inocencia, pero exigian a las autoridades de Texas que revisaran su caso en acato a la orden de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que obliga a los Estados Unidos de América revisar el caso de 51 reos sentenciados a muerte; en cumplimiento del Caso Avena del que son firmantes.
Pese a ello, el gobierno de Texas representado por Rick Perry omitió la orden y ejecutó al mexicano.
El sepelio puso fin al duelo de día y medio que reunió a más de mil habitantes que lo acompañaron durante los rezos en la que fuera su casa, la misa de cuerpo presente, el corral de toros y hasta su última morada en el Panteón del Municipal de Miacatlán.


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