Siguenos en
    Redes Sociales

Viven con fe fiesta a la Guadalupana

Veneración. La imagen de la patrona de México recorrió las calles del Centro Histórico.
Veneración. La imagen de la patrona de México recorrió las calles del Centro Histórico.

CUERNAVACA, MORELOS.- Con peregrinos, misas y “Las Mañanitas” a la Virgen de Guadalupe, ayer festejaron a la patrona de todos los católicos en  las parroquias morelenses.
A partir de las primeras horas de ayer e incluso desde la noche del miércoles, mariachis, familias comerciantes, obreros, parejas, todos en familia, acudieron a agradecer los milagros y favores de la Virgen Morena durante el año.
El chapitel de El Calvario y la Iglesia de Gualupita recibieron a miles de feligreses, desde muy  temprana hora; todo comenzó desde las casas, cuando las madres de familia comenzaron a vestir a sus hijos de “inditos” para presentarlos por primera vez ante la madre de todos los mexicanos.
Ya listos, salieron para tomar el transporte que los llevaría al encuentro con la Virgen.

Devoción por
la Guadalupana
Con sus bigotes pintados y su huacal lleno de adornos, el niño Fernando Jesús, de dos años, veía con admiración la imagen que se encuentra a fuera de la iglesia de El Calvario.
Con su sombrero, que le ayudaba a cubrirse de los rayos del sol, el niño en brazos de su mamá Susana Zúñiga posó para la foto del recuerdo, la madre con una mirada de felicidad por haber salvado a su hijo le rezo y pidió a la Virgen Morena que lo acompañe en su crecimiento para ser un buen ser humano.
La madre, que pidió permiso en su trabajo para cumplir la promesa de visitar este día a la Virgen Guadalupana, compró una veladora y flores en agradecimiento al milagro de tener en sus brazos a su pequeño hijo, después de pasar por un parto complicado.
Gabriel Delgado, otro padre de familia, también, como cada año, acudió con su hija de nombre Lupita vestida de indita a visitar a la Virgen para que la tradición católica no se pierda.
La niña caminó junto a su padre a la iglesia, y antes de entrar a escuchar la misa, compartió con su menor hija de los antojitos que se instalan como cada año en los alrededores del chapitel.
Después, él padre y la hija caminaron para acercarse a la imagen de la Virgen de Guadalupe; la pequeña veía con asombro a los paisajes comerciantes que gritaban: “La foto del recuerdo con los animalitos y la Virgen”.
Al ver la expresión de su hija, decidió llevarla para que se subiera al borreguito y tomarse una foto.
Otras familias acudieron a misa a colocar flores y veladoras al altar de la Virgen,  en agradecimiento por la sanación de un pariente y también dejaban una fotografía de alguien que tuvo una enfermedad y que gracias a la fe y a la ayuda de la Virgen de Guadalupe logró recuperarse para estar sano y disfrutar de la vida.

"Cada año venimos a visitar a la Virgencita, ahora traemos a mi hijo, es una tradición de nuestros abuelos, le pedimos que nos ayude y dé fuerza para seguir adelante en la vida.”    Gabriel Delgado,  obrero


COMENTARIOS