Siguenos en
    Redes Sociales

Viene desde UAEM combate contra la chinche besucona

Peligrosa. Chinche besucona porta parásitos causantes del mal de Chagas.

CUERNAVACA, MORELOS.- La comunidad de La Antena, de Anenecuilco, alberga la aplicación piloto del bioinsecticida contra la “chinche besucona”, causante del mal de Chagas, que realiza el Centro de Investigaciones en Biotecnología (CEIB) de la UAEM.  
El director del CEIB y responsable del laboratorio del Centro de Control Biológico, Víctor Manuel Hernández Velázquez, explicó que el proyecto consta de la producción de un hongo que se inserta en las chinches en las chinches, que portan los parásitos causantes del mal, y al reproducirse provoca su muerte.
El estudio es dirigido por una investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Concepción Toriello Nájera, y el Centro de Investigaciones Biológicas participa en la formulación del hongo para el bioinsecticida.
Con la producción y formulación del hongo en este año, se hicieron dos aplicaciones piloto en La Antena, donde se detectó la presencia constante de la chinche, por lo que se determinó que era el sitio apropiado para las pruebas, dadas las condiciones de las viviendas donde crían animales en corrales de piedra.
“Entonces es el hábitat apropiado para la presencia de la chinche”, indicó el directivo.
Explicó que alumnos de licenciatura y de posgrado realizan las evaluaciones para presentar los resultados a fin de año, con lo que medirán la persistencia del hongo en el hábitat natural de la chinche, así como los efectos que produjo en ellas el bioinsecticida.
Una vez que cuenten con los resultados finales y se tenga acceso a recursos económicos, de al menos 300 mil pesos para el proyecto, con la planta piloto de bioinsecticida que posee la UAEM se podría realizar el riego en 50 mil hectáreas al año.
La enfermedad de Chagas es causada por la picadura de las llamadas “chinches besuconas”, infectadas con un parásito intracelular, que en la fase crónica del padecimiento puede provocar en los humanos daños en el aparato digestivo, insuficiencia cardiaca, e incluso la muerte.

"Una vez que esté lista la cepa estaríamos en posibilidades de producir el material para hacer aspersiones. Tenemos la planta piloto y estimamos producir material suficiente.”
Víctor Hernández, director de CEIB


COMENTARIOS

<