De acuerdo con el especialista en Derecho Penal, Enrique Paredes Sotelo, de darse la creación en Morelos de un reglamento que regule los espacios públicos en los que se lleve a cabo la compra- venta de automóviles usados o seminuevos, como ocurre en la ciudad de Mérida, Yucatán, una de las primeras trabas que surgirían para que funcione el mecanismo, sería que los gobiernos municipales y del estado no querrán ser corresponsables de los puntos de compra.
“La reglamentación tendría que ser absoluta. El problema es que sería corresponsable el gobierno y no adquiriría ese nivel de responsabilidad al crear una ley que los regule (a los tianguis). Tendría que ser avalada por el mismo gobierno; ese es el problema”, refiere el jurista.
Y es que desde noviembre de 2011, las autoridades municipales de la también conocida como la “Ciudad blanca”, pusieron en marcha el primer Reglamento que Regula los Espacios Públicos para la Compra-Venta de Automóviles y Motocicletas para el Municipio de Mérida.
Según información de un medio de aquella entidad, la acción formó parte de la recuperación del Centro Histórico del municipio, se detalla que el recinto comercial está ubicado en el área aledaña al Parque de la Paz; espacio en el que se han practicado por más de 20 años los negocios de automóviles usados.
La información también refiere que los recursos económicos que se capten serán invertidos en el tianguis para brindar mayor seguridad; pues, además del sistema de vigilancia que se tienen por parte de las policías municipales y estatales, el comprador también tiene acceso al servicio de internet para revisar en sitios oficiales la situación legal de los vehículos y los trámites que se requieren para efectuar las compras.
Sin embargo, la situación en Yucatán es muy distinta y contrastante con la de Morelos, pues es aquí donde aquellos que no tienen el recurso suficiente para hacerse de un vehículo de agencia se ven en la necesidad de recurrir a tianguis como el que se instala los sábados y domingos en la colonia Tejalpa, de Jiutepec; a pesar de que en junio de 2011, la procuraduría morelense informó que en este punto de venta expiden constancias apócrifas de los automóviles que ahí se venden.
No obstante, Paredes Sotelo insiste en que se deben tomar las medidas necesarias para evitar ser parte de un fraude al adquirir vehículos en tianguis que operan sobre las carreteras federales, como los que están a la altura de los municipios de Temixco, Acatlipa o Tejalpa, por señalar algunos.
“No se puede dar una operación de compra-venta en una hora. Para realizar una operación satisfactoria mínimo se tienen que avocar en llevar a cabo una investigación por unos tres días para certificar que el carro salió de una agencia y que la factura es original; pero sobre todo, que lo lleven a la procuraduría para que los peritos lo puedan checar y comprueben que no está alterado el cilindro de identificación vehicular, por ejemplo”, concluye.
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