En medio de un gran hermetismo, fue velado y posteriormente sepultado un elemento de la Policía Federal (PF) en el panteón de La Paz, en Cuernavaca, luego de que fuera asesinado, el lunes, por uno de sus compañeros durante un operativo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Y es que en total sigilo, familiares y amigos del agente Josué Adán Matadamas Cota, de 28 años, permanecieron acompañándolo desde la tarde del martes en una funeraria de la colonia Centro, de Cuernavaca, en donde fue velado.
Ahí, luego de realizar una misa de cuerpo presente en la sala uno de la funeraria, la cual fue custodiada por al menos 20 agentes federales, a bordo de 6 unidades escoltaron una carroza de lujo Rolls-Royce, color gris, en la que trasladaron el cuerpo hasta su última morada en el panteón de La Paz.
Con las luces de emergencia prendidas, todas las unidades de la Policía Federal tripuladas por los compañeros del elemento lo acompañaron recorriendo la avenida Morelos hasta llegar a la colonia Chipitlán, en donde se ubica el panteón.
En el cementerio, tras un último pase de lista, y luego de las palabras de un sacerdote, los agentes federales depositaron el féretro de madera barnizada que contenía el cuerpo de Josué Adán en la bóveda que sería su última morada.
Como se recordará, el lunes 25 del mes en curso, Josué Adán y otros dos efectivos federales fueron asesinados por sus compañeros de la misma corporación, los cuales eran investigados por permitir el trasiego de droga en el aeropuerto del Distrito Federal.
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