Un muñeco de paja, que simbolizó la imagen de la delegada de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), María Guadalupe Guerrero Córdova, fue quemado por integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) para demandar la entrega de apoyos para el campo morelense.
La mañana de ayer, un grupo de personas provenientes de 22 comunidades de Morelos llegó hasta las oficinas ubicadas en la avenida Universidad para exigir la salida de la funcionaria federal, ante la falta de resultados en su trabajo.
El líder de la UNTA, Julio Padilla Trujano, dijo que está pendiente la aplicación del presupuesto proveniente del Programa Especial para la Soberanía Alimentaria (PESA).
“Estamos esperando la entrega de los 800 proyectos, pero las autoridades nos quieren condicionar la entrega hasta pasadas las elecciones, y eso no lo vamos a permitir”, advirtió.
Padilla Trujano exigió la renuncia inmediata de Guerrero Córdova como delegada de Sagarpa, ante la ineptitud e incapacidad que ha demostrado para trabajar a favor del campo de Morelos.
“Vamos a continuar en las calles, vamos a continuar demandando la salida inmediata de esta delegada corrupta, porque quiero decir que no ha rendido cuentas de trabajo del programa PESA”, dijo el dirigente.
Los integrantes de la UNTA se mantuvieron en las instalaciones de la Sagarpa hasta la tarde de ayer, y posteriormente se retiraron a sus lugares de origen, bajo la advertencia de que continuarán este tipo de movilizaciones.
Los inconformes también tomaron simbólicamente las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y del Fondo Nacional de Empresas en Solidaridad (Fonaes).
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