Cuatro destacados y reconocidos doctores narran cómo eligieron dedicarse a esta noble profesión
y cuáles son sus mayores satisfacciones.
Es médico militar con especialidad en Ginecología y Obstetricia. Eligió esa especialidad porque dice que “es una satisfacción traer niños al mundo, y más ahora, con los medios que se tienen. En la medicina hay muchas especialidades, pero desde mi punto de vista, la mejor es la ginecobstetricia, pues en esta área siempre se dan buenas noticias, y las mujeres embarazadas que acuden a sus revisiones periódicas, para saber cómo se encuentran de salud, nos permiten recibir una vida nueva y sana”. El doctor cuenta como anécdota que recientemente atendió un parto y la paciente le preguntó si se acordaba de ella cuando había nacido, pues el doctor Fernando Martínez atendió a su mamá cuando dio a luz, y ya iba por la segunda generación. “Esa pregunta me satisfizo mucho, y también me hizo darme cuenta de cómo pasa el tiempo”.
Este médico lleva 31 años de carrera en Morelos y se dedica a la Medicina Familiar de forma privada. “En la época de López Portillo, la carrera era nueva; se implementó por primera vez la especialidad de Medicina Familiar en México, imitando a países como Canadá, Inglaterra y Estados Unidos. Se requería de atención médica de primer nivel y fui la primera generación que salió del Seguro Social de Cuernavaca, me gustó”. Cuando el doctor Octavio Rodríguez Bucheli Derat eligió la carrera, un amigo médico le dijo: “Las mejores satisfacciones te las dará la carrera, pero las peores cachetadas, también, y es muy cierto”.
Es médico ginecobstetra, y eligió su especialidad porque “no sólo das un diagnóstico, también realizas intervenciones en el quirófano y puedes extraer lo que está mal dentro de la madre que está a punto de dar a luz. La elegí por lo complicado que es”. Aunque al principio no estaba convencido de estudiar esta especialidad, quería estudiar Medicina Interna o Terapia Intensiva, pero al hacer su residencia en un hospital de Estados Unidos, dedicado a la atención ginecológica, “me gustó y me decidí por la especialidad; además de que tuve a muchos grandes maestros de la ginecobstetricia”. Al doctor Raúl Hernández le gustan las cirugías complicadas, más cuando “el cordón umbilical lleva nudos y uno, como médico, salva a los niños, es una gran satisfacción”.
Es médico cirujano con especialidad en Pediatría. Actualmente es secretaria de Salud en el Estado de Morelos, aunque quiso ser médico internista, al dirigir una clínica dedicada a la Pediatría se dio cuenta de que “los niños responden de manera maravillosa, y pensé en dedicar mi vida a ellos, pues son una inspiración día con día; ahora, cuidaré de niños, jóvenes y adultos mayores, y lo haré con mucho gusto”. La secretaria de Salud lleva trabajando para el gobierno federal nueve años, seis de ellos dentro del programa de Atención a la Salud de la Infancia y la Adolescencia, y se logró, dentro del programa de vacunación, que el gobierno federal universalizara las vacunas de rotavirus y neumococo. “He visto cómo desde el 2007 se ha logrado bajar la tasa de mortandad en menores de cinco años por diarrea o neumonía que en años anteriores, es una satisfacción muy grande en cuanto a salud pública se refiere. Cuando las acciones reducen las cifras de mortandad y dan mejor calidad de vida a los pequeños”.
Comentarios
Enviar un comentario nuevo