Pegan el Grito ... ¡de auxilio!

Un millón 124 mil morelenses, el equivalente al 63 por ciento del total de la población, no goza de bienestar económico, según cifras del estudio Medición de la Pobreza por Municipio, del Consejo Nacional de Evaluación Política de Desarrollo Social (Coneval).


De un escrutinio de datos y estadísticas, se desprende que el 49 por ciento (874 mil 704 habitantes) vive con un ingreso inferior a la línea de bienestar equivalente al valor total de la canasta alimentaria y no alimentaria por persona al mes, la cual, en la actualidad es de 2 mil 317 pesos para la zona urbana y mil 484 pesos para la zona rural.
Sin embargo, para el 14 por ciento restante (249 mil 406) la situación es más compleja debido a que sus ingresos económicos son inferiores casi en un 50 por ciento de la línea de bienestar señalada. Para ellos, la “abundancia” se taza en mil 120 pesos mensuales en la ciudad y en 798 pesos por mes en las zonas campestres.
Es decir, de acuerdo a su condición, los ingresos monetarios mensuales de estos habitantes les permiten o les impiden tener acceso completo a los servicios de primera necesidad y a la canasta básica alimentaria.
Para retratar una dimensión del conflicto, en un sondeo de Diario de Morelos don José Manuel ofrece su testimonio. Asegura que ya se adaptó a vivir “reapretándose” el cinturón, crisis tras crisis. Dice que solamente Dios sabe cómo le ha hecho al cabo de 63 años de vida.
“Ya me adapté. Toda mi vida he vivido así; ya me adapté a las noticias y al aumento de los precios de todos los productos… siempre he ganado lo mismo”.
Agrega: “Sólo Dios sabe cómo le he hecho, gracias a él siempre he tenido trabajo. Toda mi vida he sido molinero y en ese negocio, llueva o truene, hay para comer. Pero me mortifico por los que menos tienen”.
 
El horno no
está para bollos
El estudio también indica que en Morelos 614 mil 609 habitantes, que son vulnerables por carencias sociales, están a punto de pertenecer al grupo de la pobreza, pues a pesar de que tienen un ingreso mensual por encima de los 2 mil 300 pesos, padecen de alguna carencia social, como el acceso a la vivienda, a la educación, a los servicios de salud y/o a la seguridad social.
Por ello, la situación los tiene a un paso de una tragedia, según el secretario ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández: “Una persona puede ganar al mes 40 mil pesos, pero no tener acceso a la salud o a la seguridad social, por lo que ante una eventualidad de una enfermedad súbita sufre por no poder solventar esa catástrofe”, dijo en la presentación de los resultados nacionales, en julio de 2011. 
La situación se torna más complicada para 97 mil 981 morelenses vulnerables por ingreso. Aunque ellos tienen acceso a la educación, a los servicios de salud, a la seguridad social, a la vivienda dentro de los estándares mínimos de calidad y a los alimentos, sus ingresos mensuales no superan los mil 400 pesos.
Según el secretario ejecutivo, su caso se debe a distintas circunstancias:
“Esto puede presentarse porque la crisis le pegó a su negocio, a su empleo, y, por lo tanto, tienen un ingreso por debajo de la línea de bienestar. Si esa persona siguiera así por un tiempo más, podría ser parte de la pobreza”.
Añade, “Seguramente se le agregaría una carencia, tal vez sacar a sus hijos de la escuela, o no poder pagar acceso a la salud”.
 
Habrá más
desprotegidos
En ediciones anteriores, con base en datos del mismo Coneval, Diario de Morelos dio cuenta de los 777 mil 581 habitantes que viven en pobreza moderada y extrema; sin embargo, debido a las recurrentes crisis económicas y alimentarias que privan a Morelos y el país, el maestro en Economía, Mario Francisco Martínez, advierte que aumentarán los grupos de desprotegidos:
“Sabemos de antemano que todos los males que padece el país siempre van a afectar de manera directa a los grupos sociales más desprotegidos, y estos conjuntos sociales están creciendo”.
El analista refiere que factores como el alza a la tarifa del transporte público, el incremento mensual al precio de las gasolinas, la crisis del huevo que ha disparado su precio en más de 100 por ciento y el sube y baja en los precios de productos de la canasta básica, como tortillas o frutas y verduras, impactan de manera directa a los grupos sociales más desprotegidos, los cuales van en aumento.
Martina Valencia, lo sabe. Ella encabeza uno de los nuevos grupos de desprotegidos.
La mujer necesita 800 pesos para comprar un medicamento que calme el dolor que cala sus costillas y sube hasta a un par de vertebras de su columna, pero no tiene dinero. Está desesperada porque el ingreso no le alcanza ni para comprar un kilo de huevo.
“Eso fue el 18 de agosto, en una ruta de las amarillas. Me subí en la calle de Himno Nacional y cuando se arrancó se le atravesó un coche. Todos los pasajeros fuimos a dar adelante y me pegué en un asiento; gracias a Dios no me fracturé, pero me dijeron que tengo un poco desviada la columna vertebral”.
La anécdota de doña Martina, la trabajadora doméstica de 63 años de edad, y el estudio del Coneval, respaldan la hipótesis del economista de que en Morelos no se han logrado erradicar los índices de pobreza y marginación.
Según números del consejo, de una serie de estimaciones que realiza con base en los resultados del Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI, se desprende que Ocuituco ocupa el primer lugar de los municipios  que tienen problemas de acceso a la alimentación con 5 mil 375 personas, el 36.5 por ciento de su población. Le sigue Emiliano Zapata con 29 mil 440 habitantes (28.5%) y Miacatlán con 4 mil 994 ciudadanos (28%).
En lo que se respecta a el acceso a los servicios de salud, el organismo identifica que el 50.2 por ciento, más de la mitad de los habitantes de Tetela del Volcán (6 mil 146), carece de acceso a los servicios. En situación similar está Tlalnepantla, con 2 mil 613 personas (47.2%) y Puente de Ixtla con 20 mil 153 habitantes (43.2%), sólo por mencionar los tres primeros.
No obstante, el economista sostiene que la sociedad debe unirse y exigir un alto a los incrementos de los precios de productos básicos y servicios, incluido el 15 por ciento que anunciaron los empresarios de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora de Morelos, a causa del encarecimiento de insumos como el huevo y harina.
“Si la ciudadanía se pusiera de acuerdo, si la gente que tiene auto cooperara para transportar y acercar a su fuente de trabajo o de estudio a los demás, el transporte se vendría para abajo. Necesitamos retomar la canasta básica de alimentos para que sean accesibles con un precio cómodo, pero ahorita, ya ni con el huevo se puede”, concluye.


QUE SE ACABEN LOS 90 DIAS DE AGUINALDO, SE ACABE EL CHAYOTE Y LAS COSAS NEJORAN
PERO NADIE HACE NADA POR CANCELAR EL ACESO DE DINERO A LA CARTERA

Muy buen reportaje. Desafortunadamente ni el equipo de Graco tiene la inteligencia ni la visión indispensables para crear una economía que verdaderamente sirva a los pobres. Dicen que a ellos solo hay que aventarles migajas y las cifras de pobreza no dejan de crecer. Triste es que solo se la pasan diciendo que van a invertir mas en "seguridad", o sea en armas y mas policías que van directo a trabajar para Beltran Leyva o el Chapo.

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