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Miacatlán demanda indulgencia

Miacatlán, MORELOS.- “Dios es el único que puede quitar la vida”, gritaban ayer amigos, familiares, autoridades municipales y habitantes de Miacatlán, quienes se manifestaron para exigir la libertad de Édgar Tamayo Arias, quien se encuentra en el pabellón de la muerte en Estados Unidos.
Minutos antes de las seis de la tarde, cerca de 1,500 personas, vestidas de blanco, salieron rumbo al palacio municipal de Miacatlán para exigir justicia a favor de su paisano.
Ahí, en la explanada municipal, la gente gritaba: “Édgar, amigo, Miacatlán está contigo”, y por más de media hora, por el bulevar Morelos, los amigos, familiares y vecinos caminaron con pancartas y consignas exigiendo su libertad.
El primer grupo de manifestantes, encabezados por cuatro personas que levantaban la Bandera Mexicana, salió del parque La Toma; fue entonces que los vecinos comenzaron a unirse al contingente; poco a poco, la columna humana se extendió hasta llegar a mil 500 personas.
Al dejar del primer punto, los vecinos salían de sus hogares para integrarse al movimiento, “los morelenses exigimos perdón para Édgar, Es inocente”, gritaban. ¿Que pedimos para Edgar?, preguntaban, y las voces se unían al unísono: “Libertad”.
Justo al ocaso, el contingente llegó a la explanada municipal y colgó en el balcón principal del edificio la Bandera. Con el brazo en lo alto y empuñando la mano, ahí, los miacatlenses consignaron: “Queremos libertad para Édgar”.
Ahí, después del recorrido por las principales calles, se les invitó a los presentes a participar en la oración a favor de Édgar, que inició poco después de las 10 de la noche.
De pronto, las campanas de la iglesia frente al palacio, que por el mediodía fue testigo de una misa en la que se pidió por la libertad del morelense, sonaron bajo un sesgo de  nostalgia, tristeza y el coraje de miles de morelenses que elevarons sus plegarias rogando por el perdón de Édgar Tamayo Arias.


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