El 14.8 por ciento de los ciudadanos morelenses que están registrados en la lista nominal de electores y que podrán votar en las elecciones del 2 de julio son adultos de más de 60 años. Sin embargo, parece que los partidos políticos ignoran que su sufragio tiene el peso para decidir una elección.
De acuerdo con el académico de la Facultad de Letras y Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Gerardo de la Fuente Lora, los partidos políticos son torpes y cometen un grave error al despreciar a un grupo que les puede dar la victoria en la próxima contienda electoral, en la que se elegirán al presidente de la república mexicana, 500 diputados y 128 senadores; en Morelos se decidirá al próximo gobernador, 30 diputados locales y 33 alcaldes.
“Hay torpeza de parte de los partidos y hay ignorancia también en esta cuestión. Son un grupo poblacional cada vez más significativo. Cada vez hay más ancianos, más gente de la tercera edad en todas las ciudades del país y eso puede ser determinante”, advierte.
Y es que, al corte del 31 de marzo, en la lista nominal del Instituto Federal Electoral (IFE) en Morelos se tenían registrados 195 mil 21 votantes, entre mujeres y hombres de la tercera edad.
El Vocal del Registro Federal de Electores de la Junta Local del IFE, José Meza Gerón, señala que desde hace seis años se ha observado un incremento del 0.2 por ciento de personas de la tercera edad en los padrones y listas nominales.
“Lo que hemos podido observar entre el proceso federal de 2006 al 2009 y al 2012 es que ha ido incrementándose en cuanto a ciudadanos que están en estos rangos de edades; más o menos de los 45 a los 54 años de edad”.
También refiere que en los grupos de 55 años en adelante la variación es de un 0.4 por ciento, cifra que reafirma el envejecimiento de una población mexicana que tendría que ser puesta a consideración de los entes políticos.
“Su voto puede equivaler a casi medio millón de la lista nominal. Estaríamos hablando que el porcentaje de la lista nominal sería de 36.72 por ciento. Es una población bastante considerable”, dice, en referencia a la población de 60 años en adelante.
No obstante, el académico de la UNAM, De la Fuente Lora, dice que los partidos políticos son “realistas” y que piensan que dicho grupo no les proporcionará los votos que puedan inclinar una elección.
Así, expone que esta idiosincrasia pone al descubierto sus errores y la no tan buena relación que tienen con la sociedad; pero sobre todo con quienes, “incluso, pueden definir una elección.”
Por ejemplo, según estadísticas del Instituto de Mercadotecnia y Opinión (IMO), en las elecciones de julio de 2006, en las que resultó gobernador electo Marco Antonio Adame Castillo, con el 35.2 por ciento de los votos, la diferencia entre su contendiente más cercano, Fernando Martínez Cué, fue de apenas el 3.9 por ciento.
Asimismo, en la contienda de julio de 2009, en la que el ex alcalde de Cuernavaca, Manuel Martínez Garrigós obtuvo la presidencia, con el 38.7 por ciento, por el 23 por ciento que alcanzó Sergio Álvarez Mata, los adultos mayores pudieron haber representado una fuerza que inclinara la balanza a favor de cualquier fuerza política que se interese en ellos y les ofrezca una cartera atractiva de propuestas a sus necesidades.
“Los políticos tendrían que unir las dos cosas: una acción que les pueda producir votos (…) El gobierno debería actuar de tal manera que sus políticas fueran beneficiosas para la gente y eso le produjera votos, eso sería una manera virtuosa”, añade el analista.
No obstante, las oportunidades que tienen las entidades políticas para convencer al adulto mayor para que voten por ellos crecen si echan mano de los números que indican que en la entidad y a nivel nacional sólo 2 de cada 10 personas mayores de 60 años viven sin carencias y con ingresos suficientes, en comparación con el resto de sus contemporáneos. i
Comentarios
Enviar un comentario nuevo