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Hacen de ‘botear’ su forma de vivir

Espontáneos. Estos jóvenes tienen dos años dándole a la cantada, en lo que encuentran otra actividad que les reditúe.

Cuernavaca, MORELOS.- “No es subirte, tocar, cantar y bajarte, es algo más, se queda parte de ti allá arriba”, relata el cantante de rutas José Alfredo Hernández “El Mugro”, quien desde hace 20 años mantiene a su familia de lo que llama “arte de la boteada”.
A pesar de las groserías, desaires, malos tratos y asaltos, que son los riesgos a los que se enfrentan los artistas urbanos, “El Mugro” narra que es parte de su trabajo, en donde en un buen día se saca de 100 a 120 pesos o más.
Algunos piensan que el tocar en las rutas sólo es cantar y sacar unas cuantas monedas, pero “el objetivo es llevar un momento agradable, de desestrés, a quienes regresan del trabajo, la escuela o cargan algún problema y pues, obvio, ganarte el sustento diario”.
“El Mugro” mencionó que en 20 años la gente ha cambiado mucho, “hay gente que no te pone atención, algunos mejor se ponen los audífonos o se hacen los dormidos con tal de no escucharte, pero no hay bronca, uno con los años aprende a soportar ese tipo de desaires”.
Aunado a ello, la inseguridad ha alcanzado al transporte público, afirma José Alfredo Hernández, quien ha sido asaltado más de 10 veces mientras canta en las rutas.
De los asaltos que he sufrido, el que más recuerdo es uno en Tabachines, “que me trepo en la Luna y por aquí por Tabachines se subieron cuatro personas, dos chavas, ya me iba a bajar y ¡presta!”.
“Que me apuntan con una pistola y me dicen: ‘A ver tú, mi cantautor, túmbate al suelo, pásame tu lira (guitarra) y todo lo que traigas’, no me quedó de otra más que aflojar”, dice.
Pese a todos los obstáculos a los que se enfrentan diariamente los artistas urbanos, "El Mugro" señala que los que se dedican al “arte de la boteada”, son una gran familia que trata de apoyarse en las buenas y en las malas.
“Cuando hay algún colega que no la hizo, se acerca a decirnos que no la armó y nunca falta el compa que le dice, vamos a darnos unas vueltas y lo que salga te lo llevas carnal. El chiste es no dejarnos morir, que para eso somos compas”, concluye.

Los cantantes de rutas trabajan de 9 de la mañana a 10 de la noche, y en promedio abordan 20 unidades; en cada una sacan de uno a 30 pesos.

"Nos encontramos personas que cuando nos ven se ponen los audífonos o se hacen los dormidos.” José Alfredo Hernández, cantante de rutas.

Trabajo arriesgado
A pesar de que parece fácil, cantar en rutas es un trabajo en donde se exponen a asaltos, a ser atropellados y gente malencarada.

120 pesos obtienen en un buen día cantando en las rutas.

20 rutas pueden abordar en un día para sacar unos pesos.


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