Aplicadas a la realidad, significarían una exposición ordenada y sistemática de motivos referentes a procesos, hechos, recuerdos, actividades y acontecimientos ocurridos, a través de cierto tiempo y susceptibles de documentarse. Ante la urgencia de fortalecer el amor a la tierra morelense, a efecto de parar, o por lo menos frenar, la imparable venta de parcelas ejidales y/o comunales, parece indicado acudir al rescate de ideas/fuerzas evidentes, vinculadas al movimiento agrarista de la luchas armadas campesinas de 1910 a 1920 y del subsecuente gran reparto de los latifundios, de 1920 a 1946. Lamentablemente, a partir de 1988, el zapatismo entró en un letargo debido a las ceremonias burocráticas conmemorativas y, sobre todo, por la modificación del Artículo 27º constitucional, realizada en diciembre de 1991 por el gobierno del salinato. Esta reforma destruyó al ejido como empresa social. Las evidencias de rescate, a emprenderse de inmediato, serían como sigue: 1ª.-Trasladar, a la brevedad, la estatua ecuestre del Gral. Emiliano Zapata Salazar, de Buenavista a la glorieta de Plan de Ayala, una vez terminada su construcción. 2ª.-Recuperar el edificio del Hotel Peñalba, esquina con Degollado y Matamoros, que alojó al Gral. Zapata Salazar y a su Estado Mayor, durante la ocupación de Cuernavaca, en 1916. Decretarlo parte del patrimonio histórico de la "Ruta Zapata", evaluando su valor. Asignarlo al presupuesto estatal-municipal de 2013, para adquirirlo a su propietario e indemnizar a los comerciantes que lo ocupan. 3ª.-Digitalizar la colección hemerográfica más completa de la Revolución del Sur, que existe en el Departamento de Historia de la Universidad de Harvard, Cambridge Mass., E. U. 4ª.-Integrar la extensa colección de biografías del Gral. Zapata Salazar: de los autores John Womack, Jesús Sotelo Inclán, Francisco Javier Arenas, Valentín López Gonzalez, Ramón Martínez Escamilla, Gildardo Magaña, INHA, CEHAM y demás. 5ª.-Exhibir en el cine Morelos películas de temas revolucionarios: “Zapata”, de Marlon Brando; “El Compadre Mendoza”; “Vámonos con Pancho Villa”; “La Escondida”; “Gringo Viejo”; el documental “Los Últimos Zapatistas”, de Francesco Taboada Tabone, entre otras. 6ª.-Llevarlas también a cines de las principales ciudades morelenses: Cuautla, Jojutla , Zacatepec, Jonacatepec, Puente de Ixtla, etc., mediante entradas gratuitas. 7ª.-Promover las novelas de la Revolución: de Mariano Azuela, José Rubén Romero, Carlos Fuentes, Martín Luis Guzmán, Gregorio López y Fuentes, Francisco L. Urquizo, José Mancisidor y demás. 8ª.-Proyectar videos del arte muralista de Diego Rivera: en el Palacio de Cortés, de Cuernavaca; en Secretaría de Educación Pública; en la Cd. de México; en la Capilla de la Universidad Autónoma de Chapingo. 9ª.-Fomentar la escucha de corridos y cantos de la Revolución: La Adelita, La Valentina, La Rielera, La Cucaracha... 10ª.-Reproducir la estupenda colección fotográfica del archivo de Agustín Casasola e hijos, existente en Pachuca, Hidalgo. RETROSPECTIVA: Desde 1988 a la fecha, hay una grave crisis rural que sufre el ampo morelense y el país entero; esto permite confiar en que la recuperación de las evidencias de los principios del zapatismo -amor a la tierra, libertad, reforma, justicia y ley-, podrían ser valiosos y coadyuvantes al mejoramiento del ingreso, empleo, educación, salud y bienestar, del campesinado morelense. Los intereses dividen. Los ideales unen. Es cuanto.
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