El asilo “Philip E. Kahan” fue creado con amor para mascotas abandonadas. Bobby K. Kahan donó el terreno en memoria de su esposo, quien quería profundamente a los animales, para de esta forma salvar la vida a perros y gatos de la calle.
En la actualidad, ocho colaboradores “vestidos de héroes” cuidan y dan una oportunidad de vida a estos animales que son recogidos de calles, barrancas y hasta de domicilios abandonados, al cambiarse los arrendatarios y dejar a su mascota a la suerte. Lo triste del caso es que cada día son más los animales que llegan a este refugio y pocos quienes se atreven a adoptarlos para darles un techo y comida segura; encerrados en celdas reducidas, llegan a permanecer meses o años, hasta que un alma bondadosa los salva de este asilo.
Cuando uno entra a este refugio, las mascotas parecen decir con los ojos y su postura: “¡Adóptame!”. Quieren tener la oportunidad de volver a ser amados y correr libres. Ubicados en la calle Zempoala no. 55, col. Adolfo Ruiz Cortines, en la Subida a Chalma, esperan por este acto de Humanidad.
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