Corrupción, nepotismo, abuso de autoridad contra ciudadanos y uso indebido de los bienes públicos municipales son algunos delitos que perfilan la denuncia de policías de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SPyAC),
quienes acusan al comandante Jesús Salmerón Castillo de “entarifar” a los elementos hasta con 200 pesos diarios cada uno; además de la “cuota” diaria de infracciones levantadas a automovilistas, pues les exigen entre 5 y 10.
Las irregularidades al interior de la Policía Preventiva de Cuernavaca y de Tránsito son parte de la herencia dejada por el ex edil y frustrado aspirante a la gubernatura del estado, Manuel Martínez Garrigós; pero sobre todo, por su hermano gemelo, apodado “el señor 20 por ciento”, quien recomendó y abrió las puertas de la corrupción a su protegido, el ahora comandante Jesús Salmerón, a quien trajo del Estado de México.
“El comandante Salmerón es recomendado del hermano de Manuel Martínez Garrigós, él es quien lo recomienda y lo trae; en las filas de la policía, además, ya se encuentra un primo de Salmerón; él era uno de los escoltas de Manuel Martínez; obviamente, cuando Garrigós sale del ayuntamiento, este señor es incorporado a las filas de Tránsito, y posteriormente su primo llega como comandante, y ahora el primo, que es oficial, quiere ser el comandante del nuevo grupo que formaron para beneficio de ellos”.
Pero además de las extorsiones, fuentes anónimas al interior de la corporación, cuyas grabaciones se encuentran en poder de este matutino, revelan que el comandante Salmerón pretende extender su reinado de corrupción mediante la creación de un grupo “alterno” de Tránsito, exclusivo para agenciarse recursos ilícitos y dedicado a recabar “mordidas” mínimas de 500 pesos diarios por elemento.
Lo anterior se suma a la gran cantidad de denuncias que evidencian las carencias y abusos en contra de los policías y de la ciudadanía. Existen antecedentes de gastos inflados en la compra y elaboración de alimentos, así como en el consumo de gasolina de las unidades.
La fuente anónima de DDM puso en evidencia el plan para “resucitar” el parque vehicular de la SPyAC, que se encuentra fuera de servicio, para repararlo en talleres “externos” (particulares), y, posteriormente, asignar las unidades a los elementos mediante el pago de una “cuota” mínima de 5 mil pesos, con lo que, además, el comandante pretende hacer negocio redondo.
“Aquellos de personal pie-tierra que desean 'mejorar', subirse a una patrulla o una moto, lo podrán hacer con esas motocicletas que él va a rescatar de los talleres, pero, obviamente, con un costo. Estamos hablando de aproximadamente 5 mil pesos”.
En breve, varios de los elementos de la corporación podrían inconformarse abiertamente ante el encargado de despacho, el coronel Ramón López Urquijo, en el cual dicen confiar para que se solucione su situación, pues además exhiben graves carencias en armamento, patrullas y uniformes.
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