CUERNAVACA, MORELOS.- La lentitud e ineficacia de la Auditoría Superior de Fiscalización (ASF) y del Congreso del Estado para dar a conocer los resultados de las auditorías al Ayuntamiento de Cuernavaca, en los dos años en que gobernó Manuel Martínez Garrigós, obligarán a que, esta semana, los regidores de Cuernavaca den a conocer la contratación de un despacho de auditoría externo para realizar la revisión, ante la necesidad de recuperar parte del recurso desviado y castigar a los responsables.
Aunque el 9 de agosto de 2012, la ASF notificó al ex alcalde y a otros funcionarios del ayuntamiento por probables daños a la Hacienda Pública municipal con observaciones hasta por 350 millones de pesos, a la fecha no ha dado a conocer los resultados finales, ni ha ejercitado acción administrativa o penal contra el ex alcalde Manuel Martínez Garrigós y/o sus principales colaboradores.
Parte fundamental de esa revisión fue el uso de los recursos provenientes a la Federación correspondientes al ramo 33, fondo 3, lo que obligaría a la contralora municipal, Karla Aline Herrera Alonso, a hacerlo del conocimiento de la ASF, pero también de la Auditoría Fiscal de la Federación, por los posibles delitos cometidos.
Al acudir el 9 de enero al inicio del proceso de entrega-recepción, el titular de la ASF, Luis Manuel González Velásquez, señaló que la revisión al ejercicio fiscal 2010 del Ayuntamiento de Cuernavaca, luego de la notificación y la posible solventación, sería presentada a los diputados en la primera semana de febrero de este año.
Regidores de la comuna han señalado que los legisladores no han dado a conocer del asunto, y menos de la afirmación del auditor González Velásquez de que en el mes que recién concluyó también iba a entregar la notificación al ex edil de las observaciones y anomalías registradas en el ejercicio fiscal 2011, lo que tampoco se ha informado.
El lento trámite realizado por la ASF ha dado pie para que el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) estatal, Manuel Martínez Garrigós, en tono de burla por los señalamientos que hacen la ciudadanía y personajes de la política sobre su gestión como alcalde, quienes han pedido juicio político en su contra, señalara en rueda de prensa que “deberían saber que no procede, porque ya tengo más de un año que dejé la presidencia municipal de Cuernavaca”.
Lo anterior resulta cierto, de acuerdo con la Ley de Responsabilidades de Servidores Públicos; como también que, a pesar de las evidencias, la ASF retardó el inicio de las auditorías para permitir que el lapso que liberaba a Martínez Garrigós del juicio político concluyera; aunque en caso de existir delitos, éstos no prescriben, y se tendrán que iniciar uno o más juicios de procedencia o desafuero.
Recursos federales manoseados
De acuerdo con la auditoría al ejercicio fiscal 2010, que Martínez Garrigós dice haber solventado, pero que no muestra documentos que lo acrediten, se le realizaron 43 observaciones por obras de electrificación, drenaje, pavimentos y techumbres, entre otros.
En la mayoría de ellas aparece obra pagada sin soporte ni justificación técnica y legal del gasto, lo que representa que el dinero se utilizó a libre arbitrio del hoy diputado local priista y sus principales colaboradores, entre los que se cuentan Rafael Eduardo Rubio Quintero, Nancy Jaqueline Arteaga Rogel y Viridiana de la Peña Muñiz.
Asimismo, en una revisión aleatoria de la Auditoría Fiscal de la Federación a los recursos del Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun), se encontraron irregularidades, sobre todo en el gasto que se hizo en una supuesta nueva instalación de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano.
La parcialidad con que se ha manejado la ASF de Luis Manuel González Velásquez obligará al municipio a erogar un recurso extra para el pago de la auditoría externa con una empresa confiable y que dé resultados en menos de tres meses; a diferencia de la lentitud de la ASF y del Congreso del Estado.
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