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El "Internet Profundo", la parte de la web que no puedes googlear

Si pensar en más de 634 millones de sitios web en el mundo resulta impresionante, tratar de visualizar las dimensiones que ha alcanzado el llamado Internet Profundo podría ser más que difícil si se considera que esta parte de la red es hasta 500 veces más grande que la parte que conocida.

El director de la consultoría Asesoría en Sistemas, Seguridad y Teleproceso (Asiste), Moisés Polishuk Melman, subraya que, para hablar de esta parte de la red, primero es necesario hablar de su contraparte, la Internet superficial.

Y es que, todo lo que conocemos de Internet es posible gracias a que los servidores y computadoras asignan una dirección IP única, misma que es indexada de manera que los navegadores pueden detectarlas fácilmente.

Es así que motores como Google, Yahoo, Bing, entre otros, pueden mapear e indexar estos portales de manera que al internauta solo le basta poner en estos buscadores una palabra clave para dar con las páginas que aborden el tema.

Sin embargo, como en todo, existe una parte de la red cuya naturaleza no permite ser indexada por estos motores y que por lo mismo contiene información que no es pública, esta es la ‘Deep Web’, ‘Dark Net’ o Internet Profundo.

En ese sentido, el director del Departamento de Comunicación del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, Fernando Gutiérrez, señala que la web profunda posee características que no permiten su indexación o clasificación, de manera que su información queda oculta a los motores de búsqueda.

Polishuk Melman explica que a grandes rasgos se puede hablar de hasta cuatro niveles de profundidad, en donde en el primero, conocido como noble o bueno, está la base de datos que las empresas no quieren manejar de manera pública.

Es aquí donde solo con determinados mecanismos los usuarios pueden ingresar a esta base de información, siempre y cuando estas empresas se los autoricen a través de un permiso o contraseña, a fin de que puedan hacer uso de ella.

Un ejemplo de ello es la base de datos de LexisNexis, que es una fuente de información legal y que cobra por la consulta de su información.

Luego está la capa en donde existe una gran parte de información valiosa, como documentos de universidades, de la NASA y de otros organismos de investigación que pueden ser consultados bajo ciertas características.

Finalmente están los últimos niveles en donde hay sitios y elementos prohibidos y que por su misma naturaleza sus autores no quieren que sean perceptibles, detalló Polishuk.

Es en esta parte donde lamentablemente encontramos problemas como la pedofilia, tráfico de órganos e información para grupos paramilitares con información de cómo hacer explosivos e información para hacer enfrentamientos, alerta.

También es en esta parte donde incursionan los hackers, tanto los de ‘sombrero blanco’ como los de ‘sombrero negro’, de los cuales los primeros han hecho de sus conocimientos tecnológicos una fuente de negocio.

El ingeniero Polishuk Melman explica que para ingresar a esta red existe un navegador especial llamado TOR (The Onion Router) y que permite detectar los portales de ‘Deep Web’ con la característica de que oculta la IP del usuario.

De hecho se dice que el mismo Edward Snowden aprovechó TOR para acceder a los diversos archivos que revelan los diferentes casos de espionaje que le significaron su exilio.

Este navegador, dijo, tiene la habilidad de detectar las páginas con terminación .onion y que son los sitios ‘que ya tienen esta connotación de lo que estamos hablando’.

Al respecto, Fernando Gutiérrez aclara que en la red profunda no todo es necesariamente negativo, o todo lo que pasa ahí se hace al margen de la ley, ya que existe una importante base de datos a la que se puede acceder completamente de manera legal y con fines académicos y de investigación.

Recuerda que el origen de la ‘Deep Web’ se remonta a la World Wide Web (WWW) en donde países como Rusia, Eslovaquia, Estonia, entre otros, empezaron a desarrollar bases de datos interesantes que no quedaron indexadas por los motores conocidos.

Posteriormente, con el paso del tiempo, esta parte de la red evolucionó a la par del Internet superficial hasta llegar a los niveles alcanzados en la actualidad.

Otro motor que permite la búsqueda a través de la red invisible es astalavista.box.sk, aunque hay riegos al navegar por esta red, en donde cientos de hakers solo están a la espera de un incauto para aprovechar su IP.

De acuerdo con datos de la empresa BrightPlanet, a partir de un estudio basado en datos recogidos entre el 13 y el 30 de marzo de 2000, la disponibilidad de información pública en el llamado Deep Web o Internet Profundo es alrededor de 550 veces mayor que en la red superficial, situación que no ha cambiado en la última década. (Notimex)


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