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Desde mi media cancha: Por el honor

Amigos, les deseo un buen día. Ésta, es una semana muy especial en nuestro Estado, la espera de otro clásico morelense del cual, tanto mi Zacatepec como mis amigos de “Ballenas” Galeana pueden sacar provecho. Un partido que seguramente atraerá la atención y la asistencia de muchos aficionados al estadio Centenario.
El futbol profesional vuelve a ser un atractivo para los que amamos este deporte, nuestros equipos de Liga de Ascenso se enfrentan en un capítulo más de su naciente rivalidad, pero aunque la posición en la tabla refleja cierta disparidad, a mi parecer existen posibilidades de lograr cosas importantes para ambos conjuntos.
A falta de siete partido Zacatepec 1948 se encuentra en su mejor momento del torneo, enrachado con cuatro victorias al hilo e instalado en la tercera posición general; ganar este partido en combinación con una derrota del líder Correcaminos pondría a los Cañeros en lo más alto de la tabla, una situación que ni siquiera imaginábamos tras el mal paso en el torneo anterior. Sería el momento ideal para acercarse a la Liguilla y buscar seriamente el ascenso, lo digo muy convencido. Y como consecuencia dejar atrás el problema del porcentaje.
El momento que vive Galeana  es diferente, no ha encontrado regularidad, no ha podido manejar los partidos y cuando ha tenido buenos momentos ha sido sorprendido y se ha visto en desventaja. Le sigue pesando la falta de experiencia. Pero en el futbol hay que aprovechar los momentos y ésta es una gran oportunidad de revertirlo, una buena actuación y la obtención de los tres puntos daría una gran dosis de confianza y motivación, también una inmensa alegría a su afición que no ha dejado de alentarlos. Los acercaría al grupo que pelea la calificación avanzando, por supuesto, en su intento de no descender que sería el principal objetivo en este momento y un gran logro en su primer año en la categoría.
Jugar un clásico es uno de los mejores momentos para cualquier futbolista, la prensa juega un papel muy importante,  el pique  existente entre las dos aficiones se alimenta de las declaraciones de los jugadores, de las apuestas que surgen entre los amigos. En este encuentro se ponen en juego no sólo tres puntos, van agregados el ORGULLO, el HONOR y la SATISFACCIÓN  de ser el mejor en la región. De brindar esa alegría a la familia que está siempre a tu lado y complacer a los aficionados que apoyan en todo momento. De RESPETAR, con tu ESFUERZO, la historia de tu institución.
Aunque tuve la oportunidad de jugar algunos de estos encuentros me hubiera encantado formar parte de este ya tradicional partido y revivir la emoción que sentía al visitar el “Coruco” Díaz y deleitarme con su gran afición.
No importa el lugar en la tabla ni el momento en el que se encuentren, jugar un clásico en un estadio lleno es un buen pretexto para dejarlo todo en la cancha.
Exijamos que sea un gran juego, hagamos de este partido un espectáculo, la afición debe disfrutar y apoyar al máximo y los jugadores brindarse en el campo como nunca, hacer sentir los colores de su camiseta y jugar con el corazón.
Esperamos con gran entusiasmo el fin de semana, dejemos que el balón ruede y que gane el que mejor haga las cosas. ¡ÉXITO para los dos equipos!


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