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Denuncian abuso de polis federales

La queja. Valentín Ávila Gómez mostró las fotos de cómo estaba su hijo antes de que fuera detenido y de su apariencia actual, tras ser recluido en el penal por el delito de secuestro.
La queja. Valentín Ávila Gómez mostró las fotos de cómo estaba su hijo antes de que fuera detenido y de su apariencia actual, tras ser recluido en el penal por el delito de secuestro.

Cuernavaca, Morelos. Una denuncia pública en contra de policías federales, realizaron familiares de Alejandro Ávila Arteaga, quienes señalaron que su hijo fue torturado, tras ser detenido el 3 de septiembre en un taller, en el municipio de Emiliano Zapata, donde presuntamente había una persona secuestrada.
Así lo dio a conocer el padre del joven, el señor Valentín Ávila Gómez, quien indicó que en el momento de la detención de su hijo, elementos de la Policía Federal (PF) lo golpearon y lo torturaron presuntamente para que aceptara los cargos que le estaban imputando.
“Él no sabía que había un secuestrado en esa casa, ya que había sido su primer día de trabajo; y de ahí me mostró todas las partes de atrás, las huellas de tortura, que les estuvieron dando toques eléctricos y que le hicieron firmar todo esto, y estoy pidiendo justicia”, refirió.
Detalló que, el 3 de septiembre, su hijo se encontraba trabajando por vez primera en un taller localizando en la colonia Prohogar, en Zapata, en donde se percató de la presencia de un auto sospechoso y se lo comentó a su jefe, Juan Carlos Luna Ramírez; sin embargo, continuaron con sus actividades.
No obstante, tras unos minutos, irrumpieron elementos federales y, tras cuestionar a Alejandro respecto a una persona, al parecer secuestrada, éste no contestó, por lo que tanto él como su jefe fueron subidos a una camioneta y quedaron a disposición de las autoridades federales.

+ Datos

Señalamiento
El padre de Alejandro Ávila Arteaga mencionó que su hijo fue detenido injustamente y obligado a firmar su declaración por el delito de secuestro.

 

"Él no sabía que había un secuestrado en esa casa, ya que había sido su primer día de trabajo; y de ahí me mostró todas las partes de atrás, las huellas de tortura, que les estuvieron dando toques eléctricos y que le hicieron firmar todo esto, y estoy pidiendo justicia."
Valentín Ávila Gómez, padre del joven


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