Siguenos en
    

Claman inocencia de Miranda

CUERNAVACA, MORELOS.- “No está bien que mi hijo esté pagando una condena que no se merece, es una injusticia que a pesar de que el mexicano les va ayudar en el trabajo, le hagan esto”, precisó Ascensión Guerrero, madre de Víctor Manuel Miranda Guerrero, condenado por el robo, violación y asesinato de Bridgett Elizabeth Ballas, suscitado el 27 de noviembre de 1999.
La mujer mencionó que no cree que su hijo haya realizado ese mostruoso asesinato, puesto que siempre ha sido un buen joven, que incluso prestaba servicio comunitario en escuelas.


“Mi hijo era buena persona, muy obediente, no tenía vicios, su único vicio era hacer deporte, siempre estaba temprano, no le gustaba salir con amigos, no tenía malos amigos”, externó.
Por su parte, el padre de Víctor, Manuel Miranda Ávila manifestó que la Corte de Justicia americana necesitaba un culpable, por lo que no citaron testigos a favor del morelense.
“A ellos (Corte) no les convenía que hablaran bien de Víctor, entonces al hablar bien el patrón de Víctor no le convenía, ellos querían culparlo”, indicó.
Don Manuel comentó que su hijo era una persona que ayudaba a todos, e incluso dijo que la prueba de ello es que realizaba trabajo comunitario.
Asimismo, la hermana de Víctor, Rosa Miranda Guerrero relató que desde el principio hubo muchas irregularidades en el caso.
“Cuando a él lo culparon de esa muerte (Bridgett) fue cuando me habló un policía de apellido Gasca pidiéndome 15 mil dólares”.
“Gasca me dijo ‘si no lo hacen lo van a matar’, yo le pedí tiempo y una prueba de voz para saber que no era una extorsión, Gasca colgó y no volvimos a saber nada de él”, externó Rosa.
Relató que días después vino a Cuernavaca un grupo de investigadores encabezados por Javier Calvo, quienes realizaron unas indagatorias entre los amigos de Víctor, pero no le encontraron ninguna actitud delictiva.
Narró que días después ella fue a Estados Unidos a ver como estaba su hermano, y que Javier Calvo le dijo: “no se preocupen, ya ganamos el caso”, por lo que se pusieron felices y se lo comunicaron a Víctor.
Lamentablemente, ocho días después Calvo llamó para decirles: “el caso se perdió, ya van a sentenciar a Víctor”.
Ello desató que Rosa pidiera prestado dinero y que regresara a California, pero ante la falta de ayuda de las autoridades americanas, mexicanas y morelenses, optó por regresar a Cuernavaca.
Desde entonces, Rosa junto con sus padres se encuentran peleando por la vida de Víctor, quien lleva 13 años y ocho meses preso en el penal de San Quentin, en San Francisco, California, Estados Unidos.

COMENTARIOS