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Bajo la lupa: Tiene pinta de campeón

Cruz Azul se coronó, la noche del pasado miércoles, campeón de la Liga de Campeones de la Concacaf, como seguramente usted ya lo sabe y de paso, rompió con los muchos fantasmas que lo asediaban desde hace muchos años, recrudeciéndose aquella negra noche de su mal cuando perdieron el campeonato de forma increíble ante el América.
Por ahí, algunos jilgueros televisivos nos quisieron vender como la gran cosa el título de Copa ganado, hará cosa de año y medio pero, la verdad, ese es un torneo “patito”. Este trofeo ya es una cosa más seria, sobre todo cuando se enfrentaron en la Final los dos mejores cuadros que la actualidad futbolística puede ofrecer en nuestro país.
Otro detalle importante es el momento en que se da este logro. La “Máquina Celeste” seguramente terminará como súper líder y por lo que se mira, a la Liguilla entrará mucha “pelusa” por lo que parece que, ahora sí, acabará el ayuno campeonil que los tiene postrados desde hace ya más de 15 años.
Los celestes mostraron algo que parecían haber extraviado: Hambre de triunfo, personalidad, unión y una gran humildad, lo que les permitió correr al parejo, no dar un balón por perdido y, pese al sofocón final, preservar el marcador que les daba la corona.
Mención aparte merece el “Flaco” Luís Fernando Tena. En una profesión donde abundan los “vendedores de humo”, en que los técnicos fracasan y solo se reciclan, donde muchos de ellos han querido hacer aparecer al futbol como una ciencia, es refrescante ver a un tipo relajado, tranquilo, sin aspavientos, que suele darle el crédito a sus futbolistas y cuya principal virtud es hacer grupo y dejar que la capacidad individual fluya para desde ahí, construir al equipo.
En los dichos comunes de la gente que comenta el futbol está: “Hay técnicos que parecen estar diseñados para un solo equipo”. A mí me parece una mafufada, con todo respeto. Yo creo que hay tipos con capacidad probada y este es el caso de Luís Fernando.
Recuerdo antes de ir a los Juegos Olímpicos cómo mucha gente lo tachaba de ratonero, defensivo y sin ideas claras. El tipo aguantó con su sonrisa tipo Gardel y nada más condujo al Tri al triunfo más resonante en su historia. No olvidemos que si bien ya fue campeón de Liga con Cruz Azul, también lo hizo con Monarcas, coronándose, por cierto, en la misma cancha del “Nemesio Diez”.
Este plantel tiene además, algo sin lo que no se puede ser campeón: Banca. Creo que el “Flaco” debe tener un serio problema no sólo para definir al once titular sino para barajar adecuadamente los nombres y los hombres a la hora de modificar, durante el juego, por la vía de las sustituciones.
En fin, se cerró este capítulo que llevará al azul hasta Marruecos pero antes, para hacer un año inolvidable para su feligresía, tiene la obligación de ganar la grande. Yo, si fuera cruzazulino, estaría tranquilo, porque este equipo sí…Tiene pinta de campeón.


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