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Bajo la lupa mundialista: Los hermanos

Este mundial parece estar llamado a ser el de las sorpresas. Grandes selecciones, a las que hasta hace algunos años se les daba por invencibles, han mordido el polvo e incluso, se han ido por la puerta trasera.
Los equipos con hambre, ambición y bajo perfil son los que están dando de qué hablar y si no me cree, pregunte por Costa Rica.
El cuadro tico ha derrotado a dos campeones del mundo, Uruguay e Italia, comandando el grupo llamado de la muerte en Brasil 2014. Puede incluso alzarse con el primer lugar de grupo si vence o le empata al “equipo de la rosa”, el orgulloso cuadro inglés.
Costa Rica tuvo una participación mundialista de ensueño en Italia 90. Se metió a la segunda fase y llenó de colorido y alegría el evento, con jugadores como el arquero Gabelo Conejo, Jara, Cayasso.
Luego, cayó en una crisis dirigencial y de talentos, llegando a perder el sitio de preeminencia que había ganado en la CONCACAF, dejando incluso de participar en los mundiales.
Para esta fase, apostaron por una renovación, empezando por el director técnico. Jorge Luis Pinto, quien les inyectó un espíritu competitivo y algo fundamental en los tiempos que corren: La necesidad de tener una gran condición física.
Con base en ello, hicieron una gran eliminatoria que incluyó caminarle por encima a México, meterse en el número de boletos asignados y ahora, escribir una historia plena de éxitos.
Con México existe una gran rivalidad a nivel deportivo pero una hermandad como pueblo y nación. Por ello, es un orgullo que un equipo representativo de la CONCACAF, sea el primero en acceder a las rondas definitivas.
La información en torno a la selección mexicana indica que habrá otra invasión de mexicanos a Recife, ciudad ubicada al noreste de Brasil, donde el clima y la humedad por supuesto que serán factor a favor del cuadro dirigido por Miguel Herrera, sin embargo, no hay mejor fórmula que jugar bien al futbol para acceder a la siguiente fase.
Cierto es que el empate favorecería a los aztecas pero dice un dicho muy cierto que el que juega por necesidad, pierde por obligación.
El “piojo” repetirá alineación, lo que sería benéfico si México hubiera jugado bien ante Brasil y la figura del encuentro no tuviera que ser Guillermo Ochoa.
Turno para gringos y mexicanos para hacer de los equipos del área, un mundial excepcional. Seguimos pendientes.


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