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Bajo la lupa: Enanitos verdes

“Empatar un juego de eliminatoria en casa es histórico e histérico, pero si se mira con detenimiento el video del partido, debería saberle a gloria a los pupilos del chepo.”
“Empatar un juego de eliminatoria en casa es histórico e histérico, pero si se mira con detenimiento el video del partido, debería saberle a gloria a los pupilos del chepo.”

La noche del miércoles asistimos al estadio Azteca para la transmisión del primer juego eliminatorio de la selección nacional, enfrentando a Jamaica. Todo presagiaba una noche tranquila para el cuadro tricolor, definido días antes por su entrenador como un equipo más alto, rápido y fuerte que el resto de sus oponentes.
Dicen por ahí que palabra que sale de tu boca ya no es tuya y José Manuel de la Torre, estratega nacional y hombre serio y profesional, debe estar arrepentido de su dicho ya que los elementos nacionales fueron superados en esos tres aspectos por un muy regularcito cuadro caribeño.
Sin querer hacer leña del árbol caído, el equipo mexicano no jugó a nada en esta presentación mundialista, ya que la eliminatoria para la FIFA es ya parte de la Copa del Mundo, haciendo enojar al público que no sólo los abucheó, sino que cantó con sonoros oles cuando los negritos hilvanaban tres pases seguidos.
Empatar un juego de eliminatoria en casa es histórico e histérico, pero si se mira con detenimiento el video del partido, debería saberle a gloria a los pupilos del “chepo” ya que, si los paisanos del legendario Bob Marley tuvieran una poquita más de malicia, le clavan por lo menos dos a México y entonces sí, a llorar.
Una golondrina no hace verano y creo que lo sucedido a media semana debe tomarse en la justa dimensión de una mala tarde que cualquiera tiene. Los jugadores aztecas son mucho más que ese grupo de picapiedras que nos obsequiaron un encuentro apto para purgar penitencias. Seguramente retomarán el camino y volverá la confianza y las sonrisas al seno del Tri.
El manejo del fracaso es una condición esencial del ser humano y por supuesto, del deportista. En la vida no hay invictos y nada de malo tiene reconocer que se ha perdido o caído en un bache. El tema es tener la humildad para hacerlo y la inteligencia para sobreponerse. Ha llegado el momento en que José Manuel de la Torre y su nutrido cuerpo técnico, demuestren de qué están hechos.
Que Jesús Corona haya sido el ángel salvador de México no nos habla necesariamente de un Jamaica fuera de este mundo. Más bien la lectura sería: Qué tan mal se jugó y cuántos yerros se cometieron para que el guardameta tuviera que trabajar jornada extraordinaria ante los carnales de Usain Bolt.
La eliminatoria es más larga que un día sin pan y muchos los boletos otorgados. La recomendación es no entrar en pánico y preparar mejor los encuentros venideros, desde el plano físico, futbolístico y mental.
Que los “Enanitos verdes” se dediquen a tocar rock y nuestros futbolistas hagan honor a los elogios de su técnico y muestren el hambre necesaria para seguir siendo los gigantes de la CONCACAF.

apbcarter_1 @hotmail.com


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