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Bajo la lupa: El juramento

Les platico, queridos amigos, que ando de visita en la Comarca Lagunera, concretamente en Torreón, conocida también como la “ciudad de los grandes esfuerzos” y créanme que la gente es de lo más amable y abierta del mundo.
Hace algunos años, cuando un servidor todavía ejercía las funciones de árbitro profesional, en una cena con mis compañeros, alguien preguntó que cual era el lugar donde más nos gustaba dirigir. Algunos dijeron que el “Azteca”, otros que el “Jalisco”, no faltó quién afirmara que Puebla y el único que no estuvo de acuerdo fui yo. “A mí me gusta pitar en Torreón”.
Al unísono exclamaron mis colegas que estaba loco. Les contesté que me encantaba el caldeado ambiente del viejo estadio Corona, el público bravo de La Laguna, el aguerrido equipo al que conocí disputando el descenso y luego incluso alcancé a verlo campeón y la infaltable cena en “La Majada”, con carne asada y una dosis generosa de tlapehue, nomás para hidratarse.
En el grupo de grandes amigos que al paso de los años que hecho en esa región de nuestra querida República, en esta ocasión me tope con uno que, sin temor a equivocarme, tiene una forma de pensar diferente a la del resto de los mexicanos.
Este brother se declara abiertamente fan de Carlos Vela y afirma que el delantero de la Real Sociedad tiene toda la razón en negarse a vestir la casaca nacional y en pintarle un violín al “Piojo” Herrera y demás federativos que le acompañan.
Yo había hecho el juramento de no volver a escribir jamás sobre este tema ya que me parece ocioso seguir gastando tinta y las pocas neuronas que me quedan útiles sobre una persona que ha demostrado, sobradamente, no tenerle apego a nada ni a nadie.
Pero al escuchar que alguien defiende al chaval, me vinieron a la memoria las últimas declaraciones de Velita cuando afirmó que a él no le gusta el futbol.
Por supuesto que es muy válido que lo vea simplemente como un trabajo y la decisión que ha tomado de no asistir, con un lugar prácticamente asegurado, a la Copa del Mundo, lo que no comparto es la ambivalencia de sus declaraciones y que quiera cubrir esa negativa con el velo del misterio.
Carlos es un buen futbolista y nada más. Hay quién afirma que el papel de México en Brasil sería uno con Vela en el eje del ataque y otro, más oscurito, sin su comparecencia.
Queda claro que no estoy de acuerdo. Siento que Oribe Peralta debe ser el titular y ya veremos quién lo acompaña. Carlitos no es, como dijo Hugo Sánchez, lo que es Lionel Messi para Argentina o Cristiano Ronaldo para Portugal. Esas son barbaridades dichas nomás para llamar la atención de los medios de comunicación.
En fin, ya se imaginarán la polémica que levantó mi amigo con esa defensa a ultranza del muchachito rebelde que juega en España. A lo que se llegó por unanimidad es que Vela y mi cuate están bien locos.

“Había hecho el juramento de no volver a escribir jamás sobre este tema ya que me parece ocioso.”


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