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“Les va bien a los que están nuevos; los viejos ganan poco”

Doña María está preocupada. Le restan a la semana unos días y tienen poco alimento. “Como vamos apenas vamos llegando, nos dieron una despensa. Ahorita van a cortar dos días y ¿qué vamos a comer?”, se cuestiona la mujer, al tiempo de que atiza el fogón y acomoda las tortillas de maíz blanco en el comal; pues sólo quedan 30 minutos para que el camión recoja la comida de los jornaleros y la lleve a los campos de cultivo.
Su esposo, don Alfonso, salió con el grupo rumbo a la zafra a las ocho de la mañana. María estima que regrese en 12 horas más. Su esposo tiene 67 años y ella va a cumplir 44 años. Ambos saben que dependiendo de su edad y de las brazadas o los “puños” de caña que corte, la paga será de 600 pesos. 
Eso preocupa a María y a su hija Maricruz, quien expresa: “A los que les va bien, es a los nuevos, ganan como mil 200; pero los viejitos ganan poco. Uno que se llama Carlos, ese gana bien, porque está nuevo y mi papá ya está viejito y le dan poco dinero”.
En el cuarto donde viven, en el desgastado catre duerme Maricruz, y abajo, sobre el petate que está tendido en el suelo, descansan su hermana, María Guadalupe y sus papás, María de los Ángeles y Alfonso.
No tienen casa propia. Hace ocho días que la familia llegó a la zafra. Maricruz tiene 14 años y Lupe apenas 8. Su madre es de Michoacán y su papá de Tlaquiltenango.
Al igual que el resto de las familias, sólo esperan a que termine el desgrane de mazorcas en el territorio michoacano y el cultivo de frijol para viajar a Morelos al corte de caña; este ciclo lo repiten desde hace tres años.
La mujer cuenta que a su esposo lo conoció en Michoacán, en un baile.
En la unidad habitacional, sus niñas van a la escuela, pero ya cumplieron un par de días sin clases porque no se presentó la maestra.
“Ya pronto va a venir mi nuevo maestro”, anuncia emocionada María Guadalupe. A la chiquilla le gusta estudiar. Tiene sangre morelense y por eso, su madre estima que luego que termine la zafra, quizá no regresen a Michoacán y se queden un tiempo para emplearse en el cultivo de papas o cebolla.


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