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¿Quién era el ‘Coruco’?

"Algún día nos reencontraremos. Él me está esperando y sé que será muy bonito.” Consuelo Biosca, esposa del ‘Coruco’

Cuernavaca.- “Como un hombre simpático y ocurrente”, así recuerda  Consuelo Biosca Jarque a su marido, el “Coruco” Díaz, legendario jugador de Zacatepec, a quien hoy el futbol morelense le rinde homenaje durante la inauguración del nuevo estadio que lleva su nombre.
Doña Consuelo y su hija, Alma Cecilia, viven en Cuernavaca. Al saber que el Gobierno del Estado ha construido un nuevo recinto y que el nombre de éste permanecerá en honor a uno de los mejores futbolistas que ha dado Morelos, no ocultaron su enorme alegría y orgullo.
“(Hoy) será una fecha importante para los aficionados y personas que conocimos a Agustín, yo como su esposa lo recuerdo con amor ya que pase momentos de felicidad a pesar del poco tiempo que estuvimos juntos.
“Cuando lo conocí, tenía 22 años y él, 25. Me lo presentaron en una nevería, de ahí empezamos a salir y después nos hicimos novios.
“Luego, empezó a enfermar; nunca supimos lo que tenía hasta que después descubrieron que era leucemia.
“Tenía bajas y altas en su enfermedad, el día que nos casamos por el civil él jugó en el Miraval (no recuerdo qué partido y con quén), lo raro fue que ese día le hicieron estudios de sangre y salió normal, por eso pensamos que no sería grave”, señala.
Agustín pensaba que se iba a aliviar y esa fue una de las razones por las que le pidió matrimonio a Consuelo Biosca.
“Sabíamos de su enfermedad, pero teníamos fe de que no podría ser peor y cuando me propuso matrimonio me dijo: ‘Lo mejor que me pudo pasar es que Dios me dio la oportunidad de casarme contigo’, y yo acepté porque Dios por algo me había puesto en su camino y por el amor que le tenía, sabía que vendrían días muy complicados, pero no me importó”, afirma.
El 26 de agosto de 1961, Agustín y Consuelo se casaron, pero durante el viaje de bodas agravó la leucemia, siendo nulos los intentos médicos por sanarlo, por lo que el 9 de diciembre del mismo año falleció.
“Antes de morir sufrió porque se enteró que yo estaba embarazada y lloraba cada vez que veía la ropa del bebé porque no alcanzaría a conocerlo. Se fue con la idea de que sería niño”, añade doña Consuelo, con la mirada perdida, como tratando de recordar a detalle los últimos momentos con el “Coruco”.
Algún día nos reencontraremos. Él me está esperando y sé que será muy bonito”, dice.
Hoy, a unas horas del estreno del nuevo estadio, doña Consuelo pide que:
“A manera de recordarlo, quisiera que todos los que asistan al estadio el miércoles vayan de blanco y me encantaría que pusieran en el estadio una caja de palomas”, solicita la viuda.

"Algún día nos reencontraremos.  Él me está esperando y sé que será muy bonito.”  Consuelo Biosca, esposa del ‘Coruco’


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