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¡Cuidado!: Tú eres lo que publicas

CUERNAVACA, MORELOS.- Hay muchísimas entradas en Internet con recomendaciones llenas de sentido común, sobre todo aquello que las personas no deberían compartir en las redes sociales.
     La preocupación no es gratuita, ya que los jóvenes cada vez inician a edades más tempranas su participación en las redes y es natural que se sientan desorientados sobre lo que pueden o deben subir y sobre lo que no conviene compartir.
Se trata de dudas que, en distinta medida, hemos tenido todos los que participamos de algún modo en el mundo virtual que nos provee internet sin importar la edad.
De acuerdo con la iniciativa “Eres lo que publicas”, que es una campaña social enfocada a reducir las consecuencias negativas que el uso inadecuado de las redes sociales puede causar en el individuo, existen una serie de contenido que no se debe compartir en redes sociales.
       A continuación se detalla:

Consejos que te pueden salvar de dolores de cabeza.
Las redes sociales son un medio idóneo para recabar datos de tu vida privada, es por eso que debes tener cuidado con lo que subes.

1.- Conversaciones personales. En Facebook y Twitter hay la posibilidad de enviar mensajes privados. Si lo que le tienes que decir a otra persona es de incumbencia de ambos, es mejor utilizar un medio más restringido.

2.- Planes de tu vida privada. Puede ser que estés muy ilusionado con la fiesta que harás en tu casa el próximo fin de semana, pero a menos que pienses invitar a todas las personas que leen tus redes sociales, será mejor que no lo anuncies. Tampoco con quien vas a comer, salir, ir al cine o realizar otras actividades de la vida privada.

3.- Información de la empresa en la que trabajas. Puede ser que te ilusionen o te depriman los sucesos de tu lugar de trabajo, pero piensa dos veces antes de subir a internet lo que acontece en tu espacio profesional. “Ya todo listo para el gran lanzamiento…”, puede ser una frase que le digas a tus papás o a tu pareja, pero si trabajas en Google o en Apple quizá te cause muchos problemas subirla a Facebook.

4.- Fotos de tus hijos. Esto tiene sentido por dos razones muy distintas: la primera es que tus hijos se harán grandes muy pronto y a lo mejor no estarán del todo cómodos con las fotos que subiste en las que salen disfrazados de conejo o aquella en la que aparecen con ese moderno corte de pelo que mamá pensó que les quedaba fabuloso. Hay que dejarlos con la libertad para que sean ellos, los que decidan qué aspectos de su vida deben ser compartidos. La segunda razón tiene que ver con los “depredadores” de niños que están al acecho en Internet.

5.- Fotos con poca ropa. Nos refierimos no a los trajes de baño, sino a ropa interior o, de plano, a fotos de desnudos o semidesnudos. El parámetro en este punto debería ser el siguiente: no pongas fotos en las que aparezcas de alguna manera con la que no te sentirías cómodo yendo a la escuela o al trabajo.

 6.- Quejas y lloriqueos. En un momento dado, puedes estar muy afectado por la carga de trabajo que tienes en la oficina o por un reciente rompimiento sentimental, pero debes pensar bien si te conviene subir cosas a las redes sociales mientras tienes un estado de ánimo alterado.

7.- Dirección de tu casa y teléfono particular. Por obvias razones, estar al alcance de algunas o muchas personas en las redes sociales no debe implicar que estés también “físicamente” a su disposición. No es lo mismo que te mencionen en Twitter o que te etiqueten en Facebook a que se presenten en la noche en tu casa a plantearte una duda.

8.- Información financiera personal. No subas el saldo de tus cuentas bancarias o la información de tus tarjetas de crédito. Tampoco hables de la herencia que acabas de recibir de tu bisabuelo o del crédito por varios millones que te acaban de dar.

9.- Planes vacacionales. Las únicas personas que estarán muy contentas de saber que estarás en Acapulco o Cancún son los ladrones profesionales, que dispondrán de un largo tiempo para asaltar tu casa o para llevarse tu coche.


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